Qué está pasando con la Filantropía en Europa: 5 claves para Fundaciones y Empresas

Una lectura ejecutiva del estudio Philanthropy in Europe (ERNOP, 2026).


Filantropía en Europa: 5 cifras que interesan a fundaciones y empresas

La filantropía está adquiriendo un papel cada vez más relevante en Europa. No solo por el volumen de recursos que moviliza, sino porque las necesidades sociales son crecientes y los recursos públicos, por sí solos, no pueden dar respuesta a todos los retos.

El nuevo estudio Philanthropy in Europe, publicado en marzo de 2026 por la European Research Network on Philanthropy (ERNOP), ofrece una de las panorámicas más completas disponibles sobre las donaciones realizadas en Europa por particulares, empresas, fundaciones, legados y loterías benéficas. Analiza 20 países y reúne el trabajo de cerca de 50 investigadores.

Más allá de las cifras, el estudio plantea algunas cuestiones especialmente interesantes para quienes dirigen fundaciones corporativas, programas de impacto social o áreas de RSE y sostenibilidad.

Estas son cinco ideas que nos han parecido especialmente relevantes.

1. La filantropía europea moviliza, como mínimo, más de 100.000 millones de euros

El estudio estima un volumen total de aproximadamente 104.500 millones de euros en aportaciones filantrópicas en Europa.

  • 52.000 millones de euros proceden de particulares.
  • 21.500 millones de euros, de empresas.
  • 20.600 millones de euros, de fundaciones.
  • 8.400 millones de euros, de legados.
  • 1.900 millones de euros, de loterías benéficas.

Es decir, empresas y fundaciones representarían conjuntamente más de 42.000 millones de euros: alrededor del 40 % del volumen identificado por el estudio.

Y hay un matiz importante: ERNOP advierte de que muchas de estas cifras son estimaciones mínimas, porque la disponibilidad y calidad de los datos sigue siendo muy desigual entre países. Por tanto, la dimensión real de la filantropía europea probablemente sea mayor.

2. La filantropía empresarial está ganando peso

Una de las conclusiones del estudio es que la filantropía corporativa parece estar creciendo en Europa, aunque con importantes diferencias entre países.

No hablamos únicamente de donaciones económicas. El informe adopta una visión amplia de la aportación empresarial: contribuciones monetarias y en especie, voluntariado corporativo, costes asociados a la inversión en la comunidad e incluso determinadas modalidades de patrocinio.

Además, aparecen diferencias interesantes en las prioridades. En distintos países, las empresas muestran una especial preferencia por ámbitos como la educación, la infancia y la juventud, mientras que en otros contextos adquieren mayor peso el deporte o las iniciativas comunitarias.

¿Estamos realizando acciones sociales o tenemos realmente una estrategia de impacto?

No es exactamente lo mismo.

Una suma de donaciones, patrocinios, voluntariado y colaboraciones puede generar mucho valor. Pero ese valor aumenta cuando todas esas actuaciones responden a una lógica compartida: unos retos sociales priorizados, unos partners adecuados, unos objetivos claros y una medición de resultados.

3. Las fundaciones pueden aportar mucho más que financiación

El estudio subraya también el peso creciente de las fundaciones en el ecosistema filantrópico europeo.

Pero su papel no debería limitarse necesariamente a conceder ayudas.

Una fundación puede aportar conocimiento, capacidad de innovación, conexiones, acompañamiento, legitimidad y visión de largo plazo. Y precisamente ahí puede estar una de las grandes oportunidades de evolución del grantmaking.

¿A qué proyectos financiamos?

La pregunta puede ser también: ¿qué cambio queremos contribuir a conseguir y con quién deberíamos construirlo?

Ese cambio de enfoque supone pasar de una lógica fundamentalmente transaccional —convocatoria, financiación y justificación— a relaciones más estratégicas con las organizaciones sociales.

Y permite empezar a hablar no solo de financiados, sino de partners.

4. España cuenta con un ecosistema filantrópico importante, pero todavía sabemos poco sobre él

El capítulo dedicado a España contiene una paradoja interesante.

Por una parte, refleja una actividad filantrópica relevante. El estudio estima que, en 2022, unos 15,9 millones de españoles —aproximadamente el 39 % de la población— realizaron alguna donación, por un valor aproximado de 2.360 millones de euros.

También recoge estimaciones de alrededor de 1.200 millones de euros en aportaciones empresariales, aunque el dato disponible corresponde a 2018, y de aproximadamente 1.090 millones procedentes de fundaciones, utilizando datos de 2020 y una metodología conservadora basada en recursos derivados del patrimonio fundacional.

Por otra parte, el propio informe señala que la investigación sobre filantropía en España continúa siendo fragmentada, con fuentes diversas y dificultades para obtener información homogénea sobre empresas, fundaciones y donantes.

Esto no es simplemente un problema estadístico.

Para empresas y fundaciones significa que resulta más difícil:

  • compararse con otras organizaciones;
  • detectar tendencias;
  • identificar espacios poco financiados;
  • medir la evolución del sector;
  • tomar decisiones basadas en evidencia.

Una filantropía más estratégica necesita también mejores datos.

5. Medir mejor no es burocracia: es una herramienta estratégica

Quizá esta sea una de las ideas más interesantes del informe.

ERNOP insiste en que disponer de datos fiables permite a las organizaciones compararse, detectar necesidades emergentes, evaluar el impacto, identificar áreas desatendidas y tomar mejores decisiones sobre la asignación de recursos.

Es decir, medir no debería servir únicamente para justificar lo realizado.

Debe servir para decidir qué hacer después.

Algunas preguntas que pueden ayudar a abrir esa conversación son:

  • ¿Estamos apoyando los retos sociales donde realmente podemos aportar más valor?
  • ¿Conocemos el impacto de nuestras alianzas?
  • ¿Estamos financiando proyectos aislados o contribuyendo a cambios que puedan sostenerse en el tiempo?
  • ¿Nuestros partners sociales participan en el diseño de las iniciativas?
  • ¿Tenemos una estrategia de impacto o, fundamentalmente, una cartera de actividades?

De donar a construir impacto

El estudio dibuja una filantropía europea muy diversa. Cada país tiene su propia tradición, regulación y cultura, y las comparaciones deben manejarse con prudencia.

Pero sí aparece una dirección común.

La filantropía tiene cada vez más responsabilidad y también más oportunidades para convertirse en un actor estratégico frente a los grandes retos sociales:

  • de financiar proyectos a construir partnerships;
  • de desarrollar actividades a definir estrategias;
  • de medir recursos invertidos a medir cambios conseguidos;
  • y de actuar individualmente a colaborar con otros actores.

Porque disponer de más recursos no garantiza necesariamente más impacto. La cuestión es cómo utilizarlos mejor.

Sobre el estudio

Philanthropy in Europe: Mapping Research and Data on Donations by Households, Bequests, Foundations, Corporations and Charity Lotteries ha sido publicado en 2026 por la European Research Network on Philanthropy (ERNOP), bajo la dirección de Barry Hoolwerf y Johan Vamstad.

Consulta el estudio completo en la web de ERNOP.

¿Y en vuestra organización?

En Diagram Consultores ayudamos a empresas y fundaciones a diseñar estrategias de impacto social, identificar y construir relaciones con partners, desarrollar nuevos programas y mejorar la medición de sus resultados.

Si estáis revisando alguno de estos ámbitos, estaremos encantados de compartir experiencias y explorar posibles enfoques.

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