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La prohibición de fumar en lugares públicos reduce los infartos en un 11%

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 486

lavanguardia

En Girona se lleva el registro de problemas cardiacos más antiguo del país: el Regicor cumple 35fumar años. Y sus investigadores, junto con el grupo de epidemiología y genética cardiovascular del IMIM y los hospitales Josep Trueta, Blanes y el Instituto de Investigación de Atención Primaria IDIAP, han demostrado que la ley del Tabaco del 2006 ha frenado los infartos de miocardio: un 11% menos que antes de la ley.

El resultado, que se publica en la revista PlosOne, se parece al de estudios semejantes en otros países donde se implantó antes una ley que limitaba el tabaco en los lugares públicos. "Quizá eran un poco mejores que los nuestros, en torno al 12%-14%", señala Roberto Elosua, coordinador del grupo de epidemiología cardiovascular. "Pero hay que precisar que hasta el 2011 no hubo una limitación total, como en el resto de países". Pero aunque durante esos años analizados la limitación fuera parcial, el efecto está claro: un 11% menos de infartos en general, pero entre los mayores de 65 años de edad el impacto ha sido muy superior: un 18% menos. Y entre fumadores pasivos, un 15%.

El estudio abarcó un total de 3.703 infartos que ocurrieron en Girona entre el 2002 y el 2004 y entre el 2006 y el 2008. "Y la diferencia entre ambos periodos demuestra que este tipo de medidas, que en su día fueron tan discutidas, funcionan, tienen un fuerte impacto sobre la salud de la población", argumenta el doctor Elosua. Ahora compararán los datos de infartos entre el 2011 y el 2013 y esperarán el impacto de la ley sobre cáncer de pulmón, para lo que habrá que dejar un margen de tiempo mayor. Ya se conoce también una drástica reducción de las crisis asmáticas infantiles.

El tabaco tiene dos efectos sobre el riesgo de infarto. A largo plazo, favorece la creación de placas de ateroma que estrechan el paso de la sangre por los vasos sanguíneos. Pueden llegar a cegarlos o a taponarlos si se desprende un trozo, lo que provoca un infarto agudo de miocardio. Pero hay otro efecto inmediato: justo después de fumar la sangre se coagula más fácilmente y favorece la creación de trombos. La hipótesis de los investigadores es que limitar el humo en lugares públicos es especialmente beneficioso para quienes no fuman pero están expuestos al humo de los demás, porque evitan ese segundo efecto.

La cardiopatía isquémica provocó la muerte de un total de 35.268 españoles en el 2011 (9,2% del total) y 52.725 pacientes fueron atendidos por un infarto de miocardio ese año. Este daño en el corazón por un insuficiente riego sanguíneo tiene varios factores de riesgo reconocidos. El tabaco es responsable del 20% de ese daño, tanto si se fuma como si se respira el humo de otro. Porque la exposición pasiva al humo del tabaco se estima que causa unas 2.500 de las muertes por cardiopatía isquémica (el 7% del total) en España.

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