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Sin derecho a la asistencia sanitaria

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 397

la opinion

Diabetes, hipertensión, colesterol y la sombra de un cáncer de próstata. Esto es lo que arrastra 01-12-2012ja2por la vida un hombre de 69 años que emigró de Uruguay hace cuatro para establecerse en Tenerife. A parte de la medicación para sus enfermedades crónicas, esta persona se ha sometido a 42 sesiones de radioterapia y ahora está siendo controlado por Oncología del Hospital de La Candelaria. O mejor dicho estaba, ya que aunque el Real Decreto Ley 16/2012 aprobado por el Gobierno de España para restringir la atención sanitaria pública a los inmigrantes sin tarjeta de residencia recoge algunas excepciones, en Canarias no se están cumpliendo.
El caso de este hombre es un ejemplo, ya que aun padeciendo enfermedades crónicas y un proceso de asistencia sanitaria abierto, ha sido eliminado del Sistema Canario de Salud. Cuando se enteró acudió a Médicos del Mundo, asociación que le facilitó sus medicamentos para un mes y le orientó sobre sus derechos. Este afectado está ahora en manos de los servicios jurídicos de la Cruz Roja.


Con sólo 300 euros de pensión, a penas puede mantenerse. Su mujer, que trabaja como asistenta del hogar, ingresa unos 600 euros, y ambos viven en un piso de alquiler de 500 euros. Es decir, a este matrimonio le queda unos 400 para comer y pagar gastos mínimos. En cuanto a los tres medicamentos que tiene que tomar este hombre, cuestan 60 euros, una cantidad que no puede desembolsar. Ni siquiera le llega para pagar las tasas requeridas para iniciar el trámite de la tarjeta de residencia. "Ya no sé qué hacer", se quejó ayer en la sede que la organización Médicos del Mundo tiene en la capital tinerfeña.
Junto a él, se sentaban otras dos inmigrantes que, de un día para otro, también se han quedado sin asistencia médica gratuita. Una de ellas, de 44 años y natural de Colombia, está pendiente de una operación de reconstrucción de mama tras haber sufrido un cáncer. Lleva viviendo 12 años en España, los ocho últimos en Tenerife. Su tarjeta de residencia caducó, está en paro, sin ningún ingreso económico, y tiene un hijo de 9 años.
A esta mujer le diagnosticaron cáncer en 2008 y desde entonces estaba siendo tratada y controlada. Hace cuatro días recibió una llamada de un funcionario de sanidad para informarle de que ya no estaba dentro del sistema de salud pública. Ella tiene una cita prevista con su oncólogo en abril de 2013. Sin saber qué hacer, acudió a la sede que el Instituto Nacional de la Seguridad Social tiene en la calle Garcilaso de la Vega, en Santa Cruz de Tenerife. Asegura que allí la atendieron mal y no le informaron de sus derechos. Ahora está en manos de un abogado.
Entre las excepciones que recoge el Real Decreto para atender a los extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España están las urgencias por enfermedad grave o accidente; mujeres durante el embarazo, parto y postparto y menores de 18 años. Además, y aunque esto no está en el decreto, también se debe atender los casos iniciados antes del 1 de septiembre de 2012, siempre que concurra alguna de estas dos circunstancias: si el paciente está incluido en lista de espera o si el proceso que generó la demanda de asistencia sigue abierto.
Otra de las afectadas que ayer quisieron dar su testimonio en la sede de Médicos del Mundo es una mujer de 27 años que vino a Tenerife desde Paraguay hace tres años. Ella está en su octavo mes de embarazo y cuando acudió a su centro médico para pedir cita le informaron de que ya no estaba en el sistema público de salud y de que no podían tramitar su análisis de sangre. "Me asusté un montón", indica. Entonces acudió al Instituto Nacional de la Seguridad Social y tampoco quisieron atenderle por carecer de tarjeta de residencia. Fue entonces cuando acudió a Médicos del Mundo, donde le informaron de sus derechos. Gracias a esta asociación, esta ciudadana fue finalmente asistida por la Seguridad Social. Sin embargo, tiene miedo a que le envíen la factura del tocólogo.
Por otra parte, la directora del Servicio Canario de la Salud, Juana María Reyes Melián, que ayer participó en un encuentro de Salud y Derecho en el centro de salud Doctor Guigou, aseguró que los cambios legislativos en esta materia "entran en confrontación con la cultura de la universalidad y gratuidad de los servicios sanitarios instaurada en nuestra población, además de provocar inseguridad en la práctica diaria de los profesionales, lo que dificulta la adecuada relación del médico o del sanitario con el paciente".

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