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La autorización de pastillas contra la obesidad alarma a los especialistas

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 268

laverdad

El Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición 05-08-2012ja1(CIBERobn) ha advertido de los riesgos de centrar la lucha contra la obesidad en la terapia con fármacos. La autorización en menos de un mes de dos medicamentos antiobesidad (QSYMIA y BELVIQ), por parte de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha hecho saltar las alarmas de los científicos.

«A la luz de la evidencia actual, la modificación del estilo de vida es el enfoque más adecuado para el tratamiento de la obesidad en todos los grupos de edad», destacó el doctor José López Miranda, del comité de dirección del CIBERobn.

Los investigadores insisten en que para combatir el sobrepeso es necesario reducir la ingesta calórica, practicar ejercicio físico y modificar los hábitos alimentarios, recurriendo solo a los fármacos cuando las demás opciones hayan fallado o como complemento de éstas. Antes de recurrir a los medicamentos, subrayó López Miranda, deben agotarse vías menos agresivas y más efectivas como una dieta saludable, actividad física y una correcta terapia conductual.

Probar la eficacia de fármacos para perder peso ha sido en los últimos años un atractivo campo de experimentación para la comunidad médico-científica que, sin embargo, ha dado «frutos a medias». Los efectos secundarios sobre la salud, en especial sobre determinados grupos de población como embarazadas o ancianos, amenazan su uso clínico.

Además, existe una falta de datos de eficacia a largo plazo y de seguridad para la farmacoterapia antiobesidad, que limitan la recomendación de dicho tratamiento en períodos prolongados. Al igual que en anteriores ensayos de medicamentos para bajar de peso, los estudios recientes han incluido pocos pacientes de edad avanzada y, por lo tanto, «queda fuera de cualquier recomendación» un grupo de población «muy importante porque, a medida que envejece la población, la prevalencia de obesidad también aumenta», señaló López Miranda.

Nuevos métodos

Existen nuevas promesas antiobesidad, aún en fase experimental, provistas de su cara y su cruz. Ejemplo de ello son los fármacos termogénicos, medicamentos que incrementan el potencial de oxidación de los ácidos grasos en el músculo. Otra prueba es la efedrina, una hierba que actúa como estimulante natural. En concreto, las hormonas tiroideas que, según estudios recientes, producen una pérdida de peso inicial pero a medio/largo plazo inducen pérdida ósea, con la consiguiente aparición de osteoporosis y reducción de la masa muscular.

O la leptina, involucrada de manera determinante en la regulación del peso corporal que, al desencadenar la producción de otra sustancia denominada GLP-1 que interviene en la digestión de los hidratos de carbono en el intestino, pueda llegar a convertirse, en breve, en una sustancia eficaz en tratamientos farmacológicos. Y, la conocida como hormona de la delgadez ocupa hoy una buena parte del terreno de análisis del Centro de Investigación Biomédica.

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