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Los médicos descubren por qué algunos cánceres dejan de responder a la terapia

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 252

lavanguardia

Un equipo científico internacional ha descubierto a la proteína culpable de que algunos 03-07-2012ja1pacientes con cáncer de pulmón dejen de responder al tratamiento. Se trata de una proteína llamada AXL, contra la que una decena de compañías farmacéuticas ya están desarrollando medicamentos. La investigación, presentada ayer on line en la revista Nature Genetics, indica que añadir un fármaco inhibidor de AXL a los tratamientos actuales puede mejorar en el futuro el pronóstico de los pacientes afectados.

Esta proteína "actúa como un interruptor central", destaca Rafael Rosell, jefe de servicio del Institut Català d'Oncologia (ICO) en el hospital Germans Trias i Pujol y coautor de la investigación. AXL desencadena múltiples reacciones en el interior de las células tumorales que aumentan su capacidad de proliferar y de causar metástasis. Aunque la investigación se ha centrado en cánceres de pulmón, la proteína "también está involucrada en otros tipos de cáncer como algunos de mama, de próstata o de hígado", señala Rosell.

Los investigadores han estudiado un tipo de cánceres de pulmón que tienen una alteración genética concreta y que se han convertido en la última década en uno de los más estudiados por los oncólogos. Se trata de los cánceres que tienen alterado el gen EGFR y representan cerca del 40% de los cánceres de pulmón que se registran en personas no fumadoras y del 30% de los que se dan en mujeres. Contra ellos se ha desarrollado un nuevo tipo de fármacos que contrarrestan precisamente la actividad del gen EGFR y que han mejorado el tratamiento de los pacientes que tienen alterado dicho gen.

Sin embargo, los médicos han comprobado que la alta eficacia que muestran los fármacos al principio no suele mantenerse a largo plazo ya que, con el tiempo, es habitual que aparezcan células tumorales resistentes al tratamiento. Para comprender por qué, los investigadores han analizado qué genes están alterados en estas células. De los 21 genes sospechosos que han identificado, AXL ha resultado ser el que tiene un papel más importante en la resistencia a los fármacos y en la progresión del tumor.

"La conclusión más importante -destaca Rosell- es que AXL es una diana terapéutica prometedora a la que se puede acceder con fármacos". Ya hay un fármaco en fase avanzada de desarrollo, el cabozantinib, que tiene actividad sobre AXL y que ha mostrado resultado esperanzadores en cánceres de próstata, hígado y ovario. Hay otros varios fármacos diseñados para inhibir AXL y que están en fases más incipientes de desarrollo.

Falta estudiar aún hasta qué punto estos fármacos serán eficaces cuando se ensayen en pacientes, si sus efectos secundarios serán tolerables y si su acción sea duradera antes de que evolucionen nuevas células tumorales resistentes al tratamiento. Pero "nuestra hipótesis es que podremos mejorar de manera sustancial el tratamiento de aquellos pacientes que han desarrollado resistencias y que tienen alterada la proteína AXL", apunta Rosell, quien ya ha empezado a trabajar para realizar un ensayo clínico con un inhibidor de AXL para pacientes con cáncer de pulmón.

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