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El cáncer se detectará en una gota de sangre

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 319

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"La detección del cáncer linfático mediante un análisis de sangre será posible en un plazo21-06-2012ja1 aproximado de tres años". Así de rotundo se manifestó ayer en Bilbao el experto en investigación oncológica y biólogo británico Charles Lawrie, que aseguró que también se podrán detectar diferentes tipos de cáncer a través de biomarcadores que sustituirían a las biopsias, unas pruebas diagnósticas que entrañan riesgos para el paciente, son caras y, además, precisan de patólogos expertos para interpretarlas.

Charles Lawrie es doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Oxford y se incorporó hace un año al Instituto Biodonostia como director de Investigaciones Oncológicas, en el marco del programa de captación de talentos de la Fundación Vasca de Ciencia-Ikesbasque. Lawrie está especializado en el estudio de unos biomarcadores denominados microRNA, un término acuñado hace una década para describir una molécula de ácido ribonucleico (RNA por sus siglas en inglés). Este término será una referencia en un futuro próximo ya que se define como cambios medibles asociados a la exposición de un tóxico.

Según insistió el investigador británico, algunos microRNA están asociados a ciertos tipos de cáncer y están presentes en la sangre. Este principio tiene tanta trascendencia para la comunidad científica que están dedicándole una línea de investigación dirigida a que los biomarcadores sirvan para obtener un diagnóstico de la enfermedad en su estadio inicial.

Este biomarcador está presente en una gota de sangre y "en teoría", según precisó, podrían indicar la presencia del cáncer. Este investigador matizó que su área de trabajo está centrada en los linfomas, pero resaltó que el diagnóstico en sangre podría utilizarse para otros cánceres y otras enfermedades. En este momento, esta posibilidad se encuentra en fase de investigación y ha avanzado de tal modo que se podría aplicar en tres años, ya que actualmente ya hay algunos ensayos clínicos en Israel.

"Actualmente el diagnóstico se efectúa mediante biopsia con riesgo para el paciente, es caro, se necesita un patólogo experto, y como hay muchas clases de linfomas, el resultado podría variar", dijo el investigador, quien auguró que en el futuro, el tratamiento del cáncer será personalizado por lo que el paciente podrá ser atendido a la carta. Para ello es imprescindible conocer la secuencia del genoma. Hace dos años, un estudio así costaba entre 20.000 y 50.000 dólares; actualmente su coste ha bajado y oscila entre 2.000 y 3.000, y se espera que en poco tiempo no superará los 1.000 dólares. Este el coste que ha fijado la comunidad científica para comenzar masivamente los estudios del genoma.

La investigación del doctor Lawrie se centra en tres tipos de cáncer: los del sistema sanguíneo y linfático, los del cerebro y el sistema nervioso, y el de mama. En colaboración con el hospital de Donostia, ha puesto en marcha un programa de investigación que refleja una filosofía alejada de la investigación básica y que está más relacionada con el paciente real. Se le conoce como la investigación traslacional y lo que busca es una vía más rápida de aplicación de los descubrimientos. "En teoría puedes tomar una muestra de sangre y hacer un diagnóstico", dijo Charles Lawrie, que describió otra línea de investigación para identificar el papel de las moléculas y la resistencia a los fármacos.

detectar el cáncer oculto Según este investigador, es necesario identificar los cambios de genes de los diferentes subgrupos de cáncer. "Hay gente con cáncer latente, oculto, sin detectar", apuntó Charles Lawrie, que advirtió que dependiendo de qué tipo de cáncer se trate, con los biomarcadores se va a poder direccionar e impedir que llegue a ser un cáncer muy agresivo. "Más que un cambio en la metodología, se podrá prevenir y aplicar mejor la terapia que existe", dijo el investigador británico, quien añadió que una gota de sangre contiene microRNA y que si los biomarcadores presentan niveles diferentes de los que marcaría una persona sana, ofrecerá información suficiente para detectar que existe algo que no es normal. Además, el microRNA no solo facilitará el diagnóstico del cáncer, sino que servirá para detectar y prevenir otras enfermedades como la diabetes y enfermedades prenatales, ya que no solo la sangre contiene microRNA, sino que también está en la saliva, en la orina y en las lágrimas. "Y en teoría todo se puede analizar", manifestó el investigador, que recordó que hoy en día no existe un tipo de biomarcador para un cáncer específico, sino que son combinaciones de varios tipos de linfomas.

más casos de linfomas El doctor Charles Lawrie lidera también un grupo de hemato-oncología que estudia los cánceres de sangre y de otros órganos como el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea. Son conocidos como leucemias y linfomas y representan el 10% de los casos diagnosticados. "Los linfomas están creciendo y no se sabe porqué, afectan a más de un millón de personas en todo el mundo", dijo Lawrie. De hecho, ya es el tercer tipo de cáncer con mayor crecimiento, después del melanoma y del cáncer de pulmón, y es la quinta causa de mortalidad por cáncer. Es más, en Euskadi el número de casos diagnosticados de linfomas, así como el número de defunciones, ha aumentado aumentó más del doble y desde 2008, el ratio de mortalidad por cada 100.000 habitantes superó la media española, y tuvo una incidencia mayor entre los hombres que entre las mujeres. Una cosa extraña para la que el investigador británico no tiene todavía una respuesta científica.

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