Imprimir

Los secretos de la guerra contra las infecciones

on . . Visitas: 517

lanuevaEspana

13-10-2011El premio Nobel de Medicina de este año ha recaído en tres ilustres inmunólogos (Bruce Beutler, Jules Hoffmann y Ralph Steinman), que se suman a la extensa lista de laureados en esta disciplina en el pasado siglo. Los descubrimientos por los que se les otorga el Nobel de 2011 han proporcionado nuevos conocimientos sobre la activación y regulación de nuestro sistema inmunológico. Ellos han hecho posible el conocimiento y desarrollo de nuevos métodos para la prevención y tratamiento de enfermedades autoinmunes e inflamatorias, la mejora de vacunas contra las infecciones, la tolerancia inmunológica a los trasplantes de órganos. Y más recientemente, el desarrollo de inmunoterapias frente a un número cada vez más creciente de tumores (melanoma, próstata...).

El sistema inmune surgió durante la evolución de los vertebrados para combatir las infecciones causadas por virus, bacterias, hongos, protozoos y helmintos. La inmunología es la ciencia que estudia el sistema inmunitario. Se atribuye a Edward Jenner, quien en 1796 desarrolló la vacuna contra la viruela. Pasaron prácticamente dos siglos hasta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la erradicación de la viruela en 1979. Sin embargo, es a finales del siglo XIX y principios del XX cuando esta ciencia avanzó con los trabajos pioneros de Louis Pasteur, quien desarrolló la vacuna contra la rabia (1880), o de Robert Koch, quien demostró que los microorganismo o patógenos eran los responsables de las infecciones. Durante el siglo XX, se han identificado los componentes del sistema inmune, dando lugar a algunos de los avances más importantes de la medicina y la biología.

Dos son los recursos de los que se vale el organismo para identificar y combatir las infecciones: el sistema inmunitario innato y el adaptativo. La primera línea de defensa, la inmunidad innata, puede destruir los microorganismos invasores y desencadena la inflamación que contribuye al bloqueo de su ataque. Si los microorganismos no son neutralizados a través de esta línea de defensa, la inmunidad adaptativa pasa a la acción. Con sus células (linfocitos T y B), que produce los anticuerpos, y las células asesinas, que destruyen las células infectadas.

Después de combatir con éxito el asalto infeccioso, nuestro sistema inmune adaptativo mantiene una memoria inmunológica que permite una movilización más rápida y poderosa de las fuerzas de defensa en una eventual segunda infección del mismo microorganismo. Esta memoria inmunológica es la base de la vacunación.

Las dos líneas de defensa del sistema inmunológico proporcionan una buena protección contra las infecciones, pero también representan un riesgo. Si las moléculas endógenas propias de nuestros tejidos activan en algunas circunstancias nuestro sistema inmune, puede amplificarse la respuesta inmunológica y producirse daño tisular (autoinmunidad). Sin embargo, hasta que llegaron los hallazgos de Beutler, Hoffmann y Steinman, los mecanismos de activación de la activación de la inmunidad innata y la mediación de la comunicación celular y molecular entre la inmunidad innata y adaptativa fueron un enigma.

Los profesores Bruce Beutler y Jules Hoffmann descubrieron que las proteínas microbianas relacionadas con el reconocimiento por el sistema inmune innato conservan componentes estructurales que son reconocidos por receptores especiales. Estos receptores son necesarios para el desarrollo de una respuesta inflamatoria e inmunológica. Este reconocimiento de patrones moleculares de patógenos -víricos o bacterianos- desarrolla una respuesta en pocas horas. Este sistema está conservado evolutivamente, y es común a los invertebrados y a las plantas.

El otro galardonado, Ralph Steinman, lo ha sido por su descubrimiento de las células dendríticas y su papel en la inmunidad adaptativa. Se encuentran en grandes cantidades en las regiones superficiales del cuerpo, como la piel, la faringe, la parte superior del esófago, etcétera, así como en las mucosas del aparato respiratorio y digestivo. Tienen una capacidad única de activar los linfocitos T, y permiten un tipo de respuesta mucho más efectiva que la respuesta innata. No es tan inmediata, ya que tarda días en producirse, pero conserva memoria inmunológica. Un ejemplo lo constituye su mediación en la respuesta al virus VIH. Aprovechando esta propiedad, el equipo de investigación de enfermedades infecciosas y sida encabezado por el doctor Josep Maria Gatell en el IDIBAPS-Hospital Clínic de Barcelona ha desarrollado un modelo de vacuna terapéutica basada en las células dendríticas de los propios pacientes.

Las investigaciones más recientes se están centrando en desarrollar técnicas de inmunoterapia, cultivando células dendríticas, y en su uso para combatir determinados tipos de tumores. Pueden también ser utilizadas para conseguir inmunotolerancia en los trasplantes de órganos y evitar el rechazo inmunológico.

Steinman falleció tres días antes de la concesión del Nobel, como consecuencia de un cáncer de páncreas que padecía desde hacía cuatro años. Sin embargo, el comité Nobel, que desconocía este dato, ha decidido mantener la distinción.

Tal y como ha manifestado la Sociedad Española de Inmunología, los profesionales de esta disciplina celebramos con alborozo la concesión del Nobel de este año. Y nos sumamos a la preocupación relativa al estancamiento del desarrollo de servicios de inmunología en los hospitales de nuestro país. Nuestra especialidad goza de una alta calidad asistencial (como se demuestra en el campo de los trasplantes), y de un gran impacto científico en nuestros hospitales y universidades. Gran parte de los descubrimientos de los galardonados tiene implicaciones prácticas (como el desarrollo de inmunoterapias celulares y génicas) que pueden de ser ya trasladadas a la práctica clínica. El nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ofrece una gran oportunidad para ello.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web