Imprimir

Álava se enfrenta al reto de atender a 8.000 nuevos dependientes en diez años

on . . Visitas: 1012


Dos estudios forales abogan por potenciar las prestaciones económicas en lugar de impulsar nuevas residencias

La vaca foral busca nuevos pastos donde alimentarse para poder dar más leche que consiga garantizar la estabilidad financiera de unos servicios sociales de los que se benefician miles de alaveses. Algunos apuntan a lo privado, otros a un fortalecimiento de lo público... Lo que ahora toca es deshojar la margarita para redefinir un modelo que antaño era la envidia de casi todos, y que ahora se ha visto desbordado por el envejecimiento de la población y la aprobación de leyes como la de la Dependencia, que reconoce los derechos subjetivos de las personas que no pueden valerse por sí mismas. La 'hoja de ruta' trazada por el diputado general, Xabier Agirre, tiene hoy su primera parada en las Juntas Generales, donde la diputada de Política Social, Covadonga Solaguren, hará públicos dos informes de calado que advierten de que a lo largo de la próxima década, en el horizonte de 2020, Álava deberá atender a 8.000 nuevos dependientes.

EL CORREO ha tenido acceso a los documentos que hoy verán la luz, y que servirán de base a los partidos para debatir sobre qué modelo se amolda mejor a las características de la provincia. Se trata de sendos estudios que analizan el impacto de diferentes variables en los servicios sociales alaveses, al tiempo que realizan una prolija comparación con provincias españolas de referencia: además de las vascas, Navarra, Cataluña y Madrid, y tres países europeos: Dinamarca, Suecia y Alemania.

Sólo hay un apartado en el que Álava sale peor que ninguna, que es el porcentaje del Producto Interior Bruto que destina este cometido. Apenas alcanza el 15%, cuando en Suecia, por ejemplo, llegan al 30%. Vizcaya, por su parte, roza el 20%. La excusa es que pese a ser un informe recién sacado del horno, estos datos en concreto hacen referencia a 2004 y 2005.

Los análisis, elaborados por la firma Deloitte, dedican especial atención a comparar la batería de prestaciones que se ofertan en esas seis provincias. Se habla de tercera edad, de discapacitados, de infancia y juventud, de mujer, de exclusión social... Eso sí, el tema de los mayores, dada su relevancia presupuestaria, copa gran parte del protagonismo. Y Álava, según el índice de cobertura que existe tanto en residencias, centros de día, pisos tutelados o en el servicio de asistencia domiciliaria, lidera todas las estadísticas. Sólo Navarra, grosso modo, logra hacerle sombra. Eso sí, cuenta con más recursos, pero en ese territorio vecino el copago del usuario tiene una fuerte implicación.

71.500 mayores de 65 años

Álava es con creces la provincia en la que lo público tiene una mayor presencia. Por ejemplo, en geriátricos, el 42% son de titularidad foral, mientras que en Vizcaya es del 19%, en Guipúzcoa del 35%, en Navarra del 30 y en Cataluña y Madrid tan sólo del 13%. Respecto al precio público de la plaza (datos de 2008), aquí no llega ni a 12.000 euros, la mitad que en Vizcaya y Guipúzcoa y tres veces menos que en Madrid.

Los datos abruman, pero también hay espacio para las advertencias. Para muestra, un botón: «El envejecimiento de la población alavesa plantea un reto de gran alcance en cuanto a las implicaciones financieras». Y es que en 2020, un 20% de alaveses tendrá más de 65 años (en 1999, el 14,8%) y de estas 71.500 personas, 35.880 tendrán algún tipo de dependencia o discapacidad, 8.000 más que ahora. Las exigencias se van a multiplicar, por lo que toca dar respuestas a ellas.

¿Cómo? Es el gran interrogante. Un apunte: «la evolución de las preferencias y necesidades de los dependientes y sus familiares, que desean seguir residiendo en su domicilio, apunta la necesidad de desarrollar prestaciones económicas y los servicios de asistencia a domicilio, frente a los servicios prestados en centros y especialmente, en residencias». Toda una declaración de intenciones en relación al futuro catálogo de recursos.

Pero el gran debate no pasa por las formas sino por el fondo, por lo económico. Es necesario captar más recursos para sufragar tantas necesidades. Se habla de nuevos impuestos, más implicación del sector privado... Ya lo advirtió Xabier Agirre: «Los alaveses que más tengan tendrán que acostumbrarse a pagar más por los servicios sociales».

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web