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En Haití, cientos de familias quedan sin techo en una nueva oleada de desalojos

Escrito por Dominique Gross on . . Visitas: 797

Las condiciones de vida siguen siendo terribles para muchas de las personas desplazadas por el terremoto de enero de 2010 Haití. © Amnesty InternationalLas autoridades de Haití deben evitar urgentemente los desalojos ilegales y violentos de personas que viven en campamentos improvisados y tomar medidas significativas para proporcionarles una vivienda adecuada, ha dicho Amnistía Internacional hoy tras la nueva oleada de desalojos que ha afectado a cientos de familias de todo Puerto Príncipe.

Muchas de las 350.000 personas que siguen viviendo en campamentos improvisados tras el terremoto de 2012 también están en peligro. El 22 de enero, agentes de policía desalojaron violentamente a 84 familias del campo Fanm Koperativ, en el municipio de Puerto Príncipe. Según información recogida por Amnistía Internacional, las familias no recibieron aviso alguno del desalojo y fueron obligadas a salir de sus tiendas improvisadas por los agentes, acompañados por un grupo de hombres armados con machetes y mazas.

Suze Mondesir, del comité del campo, recuerda así lo ocurrido: "A eso de las 10 de la mañana, un grupo de policías acompañados por hombres armados con machetes y navajas llegaron al campo y comenzaron a derribar nuestras tiendas, insultándonos. Los hombres nos empujaban y la policía nos apuntaba con sus armas para impedirnos reaccionar".

Pocos días antes del desalojo, los residentes habían organizado una conferencia de prensa para denunciar la inacción de las autoridades sobre su situación y creen que la expulsión fue una represalia por haberlo hecho.

Las mujeres se han visto especialmente afectadas por el desalojo, pues no sólo han perdido sus hogares y sus pertenencias, sino también sus pequeños negocios. Cléane Etienne, residente del campo Fanm Koperativ, declaró: "Rompieron a patadas la cafetera con la que vendía café y me ganaba la vida. Ahora necesito dinero para volver a empezar."

"Desalojar a personas que viven en campamentos improvisados incrementa el trauma que ya sufren unas personas que lo han perdido todo en el terremoto. Al no dejarles ni siquiera tiempo para recoger sus cosas y echarlas a la calle, las autoridades están negando a las víctimas del terremoto su dignidad", ha dicho Javier Zúñiga, asesor especial de Amnistía Internacional.

Diez días antes, el 12 de enero, tercer aniversario del devastador terremoto de Haití, funcionarios municipales y de la Agencia de Protección Civil desalojaron a la fuerza a unas 600 familias del campo Place Sainte-Anne, también en Puerto Príncipe. Fuente: Amnistía Internacional.

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