Imprimir

"Prefiero que mis impuestos vayan a la pobreza y la exclusión"

on . . Visitas: 727

larioja

La crisis económica no perdona a casi nadie. Tampoco a la Fundación Cáritas-Chavicar que se ha visto obligada a clausurar sus centros ocupacionales, donde se atendía a 40 usuarios, y a presentar un ERE que incluye la baja laboral de doce profesionales, entre psicólogos, educadores y asistentes sociales. El director de la Fundación, triste por la «dolorosa decisión», explica que era la única vía para salvar la entidad.

- Uno de los días más tristes de sus años en Cáritas, ¿no?

- Sí, nunca me había tocado porque gracias a Dios siempre he tenido trabajo, pero hoy, como tercera persona, el pensar que doce personas de la familia de la Fundación Cáritas-Chavicar se quedaban sin trabajo... Sí, hoy lo estoy pasando fatal. Teníamos que hacer, no había otro remedio porque si no habría que cerrar la Fundación muy próximamente.

- ¿Impotencia, enfado tristeza...?

- Pues un poco de todo. ¿Impotencia? Sí. ¿Enfado? Pues no, porque al fin y al cabo porque de estas cosas que tienen que pasar, pues vamos a echarle la culpa a la crisis. Es un cúmulo de circunstancias que se han dado y que al final nos han obligado a tomar esta decisión. Entiendo que tenemos que tener dos objetivos: el primero, salvar la institución; y el segundo, seguir haciendo labor social. Para poder subsistir encargamos un plan de viabilidad y la única solución que se vio para que esto pudiese continuar fue presentar el ERE que afecta a esas doce personas que trabajaban en los centros ocupacionales.

- Doce trabajadores de los centros ocupacionales, al paro. ¿Qué va a pasar con los 40 usuarios que acogían?

- Ya hemos hablado con ellos y hemos trabajado con ellos durante estos últimos días e irán para ser atendidos por la Administración, que es la que tiene que atender todas las necesidades que podamos tener todas las personas y nos corresponda socialmente.

- Qué le dice al Gobierno de La Rioja y al resto de administraciones?

- Pues, que incidan un poquito más en lo que es la pobreza y la exclusión. Sé que ha habido recortes, sé que estamos en crisis, sé que están haciendo trabajos en otros ámbitos y con otros colectivos, como discapacitados, ancianos... Pero que piensen más en los excluidos, que son con los que estamos trabajando nosotros, que atendemos a los últimos de los últimos.

- ¿Se siente decepcionado por esa falta de ayudas públicas?

- Hombre, yo tengo la idea de que tenemos que llegar hasta donde podamos llegar y que si podemos autofinanciarnos, yo prefiero. Sí que soy consciente de que la Administración nos tiene que ayudar porque ese es su deber y porque al final a esos que estamos atendiendo nosotros quizá tendría que atenderlos la Administración. Yo, como persona, prefiero que mis impuestos vayan a la pobreza y la exclusión a que vayan, e igual digo una barbaridad, a hacer carreteras. Sí que es cierto que a lo que vamos a tender las organizaciones del tercer sector es a autofinanciarnos. ¿Que nos apoya la Administración? Bienvenido sea, pero si no, vamos a llegar hasta donde podamos.

- Decisión dolorosa, pero irremediable ¿Existía riesgo real de que se hundiese toda la entidad?

- Sí, las cuentas están ahí, el año pasado tuvimos 155.000 euros de pérdidas, este año hemos sido más austeros y vamos a tener menos pérdidas pero también importantes y, si seguíamos así dos años hubiéramos tenido que cerrar Cáritas-Chavicar.

- El caso de Cáritas en La Rioja no es único, ¿ha habido cierres en otras comunidades?

- Sí, nosotros pertenecemos a la regional Aragón-Rioja y en Cáritas Aragón ya se plantearon que ante la disminución de las ayudas del Gobierno regional iban a reducir el número de atenciones. Eso es tristísimo, un fracaso entre comillas de lo que es la administración o la dirección de las Cáritas, pero es que no hay más remedio. Si aumentan los usuarios y disminuyen los ingresos... Y gracias a Dios, yo estoy contento porque los riojanos han sido generosos y hemos aumentado considerablemente las donaciones. Si no llega a ser así, Cáritas hubiera estado en peligro.

- Jesús Pablo Romero sustituye a Roberto San Juan. ¿Por qué el relevo en la gerencia de la Fundación Cáritas-Chavicar?

- Yo creo que es una nueva etapa y lo que hemos querido en este renacer es que funcionemos mejor y que podamos seguir atendiendo ese final social que nosotros tenemos. Es una etapa nueva con gente nueva y yo mismo voy a dejar de ser director de Cáritas pronto porque entiendo que lo que no he hecho en cinco años ya no lo voy a hacer. Lo que quiero es que entre savia nueva, que lo hará mejor o peor que yo, pero entiendo que la renovación es positiva para todas las instituciones. Yo ya dije, y así se lo comuniqué al obispo, que no iba a estar más de seis años porque creo que nadie debería estar mucho más tiempo en ningún cargo, ni un alcalde ni un presidente...

- Se habla de una nueva etapa de supervivencia. ¿Cuáles serán los ejes clave?

- A partir de mañana, Cáritas-Chavicar va a tener tres secciones fundamentales: la de administración; el departamento socio-laboral, donde mantenemos la bolsa de trabajo en la que año pasado atendimos a 1.300 personas y colocamos a 193; queremos seguir con los tres talleres donde estamos formando a las personas y, a la vez, les estamos dando una beca para que puedan subsistir porque no tienen ningún ingreso y han terminado su paro. Además, seguir manteniendo los 40 puestos de trabajo que aún mantenemos en Cáritas-Chavicar, que tenemos que defender como podamos o sepamos.

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web