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Un año sin malos humos

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lavozdegalicia

02-01-2012jebisEste lunes hace un año que España dijo adiós al humo de los cigarrillos en bares, restaurantes y discotecas, un veto al tabaco en todos los espacios públicos cerrados que continuará después de que el recién estrenado Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad haya confirmado que no reformará la legislación.

La ley del tabaco, cuya tramitación y aplicación no ha estado ajena a la polémica, ha sido aceptada por la ciudadanía con «una normalidad exquisita», ha asegurado a Efe la subdirectora de Promoción y Epidemiología del Ministerio de Sanidad, Rosa Ramírez Fernández.

Seiscientos mil fumadores menos, un importante descenso de los ingresos hospitalarios por cardiopatía isquémica e infarto o una reducción del 90 por ciento de la contaminación por partículas de nicotina en locales de ocio es la cara de una ley que arrancó a andar el 2 de enero del pasado año para no interferir en las celebraciones de la Nochevieja.

La cruz: las quejas de hosteleros y estanqueros que han achacado a la nueva normativa una disminución de sus cifras de negocio.

Es la ley que más impacto va a tener en la salud de la población. Así de tajante se muestra la representante del Ministerio.

No hay que olvidar que en España mueren anualmente 50.000 fumadores y 3.000 no fumadores por enfermedades relacionadas con el tabaco.

Sus beneficios sobre la salud se van a notar tanto en el corto como en el medio y largo plazo.

A mediados de año se podrá conocer su impacto directo sobre enfermedades como la cardiopatía isquémica, el infarto y el asma, una vez se hagan públicas las cifras del CMBD (Conjunto Mínimo Básico de Datos), que engloba a todas las personas que ingresan en un centro hospitalario por cualquier causa.

Mientras tanto, en base a los datos manejados por otros países con una legislación similar pero con más recorrido, se estima que en España podría haber entre 5.400 y 7.000 ingresos hospitalarios menos por cardiopatía isquémica y un descenso de 1.240 a 3.240 por infarto.

La norma se ha dejado sentir también en los servicios de Atención Primaria, que han visto cómo ha aumentado el número de ciudadanos que han decidido convertirse en ex fumadores.

Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), unas 600.000 personas se han desenganchado del tabaco en este primer año.

La ley no sólo tiene efectos sobre la salud de la población, sino que beneficia también a las arcas del Estado.

Una mejor salud de la ciudadanía lleva aparejada una reducción del gasto sanitario.

«Cualquier pequeño cambio que hagas en la prevalencia (proporción de personas que fuman) va a tener un impacto enorme en la mortalidad a largo plazo» a causa de enfermedades como el cáncer o la bronquitis crónica, que van a «incidir también de manera clara en el gasto sanitario».

Ramírez ha valorado la colaboración «total» de las comunidades autónomas en torno a la aplicación de la ley, lo que ha supuesto que hayan realizado más de 36.000 inspecciones y que hayan incoado expedientes a locales que no cumplían la norma.

En el Ministerio se tenía claro que la ley iba tener «muy buena aceptación» por parte de la población general, lo que han corroborado las diferentes encuestas realizadas por las comunidades autónomas y organizaciones de consumidores.

Así, los ciudadanos perciben que el grado de cumplimiento en bares y restaurantes es de un 98 por ciento; del 92 por ciento en las cafeterías más pequeñas y por encima del 76 por ciento en las discotecas.

El descenso del consumo de cajetillas de tabaco (500 millones menos, según el CNPT) ha provocado una caída el 10 por ciento de las ventas del sector, ha asegurado a Efeagro el presidente de la Unión de Estanqueros, Mario Epejo, quien ha cifrado en un 8% el volumen de tabaco falsificado y de contrabando.

La prohibición de fumar en locales de ocio ha supuesto «un duro golpe» a la demanda de la «clientela fumadora», que supone un 40 por ciento de la de bares y restaurantes.

Según ha señalado a Efeagro el adjunto a la presidencia de la Federación Española de Hostelería y Restauración, José Luis Guerra, durante los tres primeros meses se notó «muchísimo» pero la llegada del buen tiempo y la proliferación de «más terrazas que nunca» ha supuesto la «reconciliación del consumidor con la hostelería».

La ley también ha dibujado un nuevo paisaje urbano. Los corrillos de fumadores en las puertas de bares y restaurantes y de los centros de trabajo se han convertido en algo habitual.

Esta circunstancia junto con la proliferación de terrazas o veladores cubiertos en las aceras ha generado un nuevo foco de ruido en las ciudades del país, ha denunciado la Asociación de Juristas contra el ruido.

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