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Las elecciones no preocupan en Haití

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Si se mira la ciudad de Puerto Príncipe a vista de pájaro, un mar azul de lonas de plásticos inunda la vista. Con más de un millón de damnificados viviendo en tiendas de campaña, la capital haitiana continúa llena de escombros y sin atisbo de que se vaya a empezar su reconstrucción.

Así lo desvela la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) que hoy, seis meses después de que el terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter destruyera la ciudad, ha publicado un informe sobre las condiciones en las que sobreviven los habitantes de Puerto Príncipe.

MSF lleva trabajando en Haití 19 años. Su experiencia en el terreno le permitió desplegar un dispositivo sanitario en un breve espacio de tiempo. “En 2 días ya pudimos hacer una intervención quirúrgica y quince días más tarde desplegamos un hospital hinchable”, explicó Juncal González, coordinadora médica de la misión de MSF. Por videoconferencia en directo desde Puerto Príncipe, González, junto a su compañero Gabriel Sánchez, contó los detalles de su trabajo in situ.

Hasta el 30 de mayo, 3.000 profesionales de Médicos Sin Fronteras (la mayoría haitianos contratados) han tratado a 173.000 pacientes, han realizado 11.000 intervenciones quirúrgicas y han asistido psicológicamente a 81.000 personas. Pero su labor no se ha quedado ahí. También han distribuido 27.000 tiendas de campaña para guarecer a los afectados y han repartido 35.000 “kits” de bienes de primera necesidad, en una operación que ya ha costado 53 millones de euros de los 91 millones recaudados por MSF específicamente para la catástrofe.

Los donativos no son suficientes

Gracias a las donaciones de sus socios han conseguido reunir ese dinero. Una cantidad que puede parecer astronómica, pero que resulta “insuficiente” para atender las necesidades del pueblo haitiano. “No tenemos la capacidad para resolver las malas condiciones del sistema sanitario haitiano. Por eso queremos exigir a los actores nacionales e internacionales que si pueden, que actúen”, clamó Gabriel Sánchez.

Sánchez afirmó que sólo un 2% de los 5.300 millones de dólares (unos 4.180 millones de euros) que se han destinado internacionalmente a la reconstrucción de Puerto Príncipe, ha sido puesto en circulación. Este hecho, unido a la falta de capital humano para retirar los escombros, los problemas en el reparto del suelo y las expropiaciones, la falta de terreno público para edificar y los impedimentos a la hora de asignar títulos de propiedad (muchos registros se destruyeron con el temblor y muchos familiares de fallecidos siguen a la espera de recibir parcelas heredadas) han reducido y ralentizado la construcción de viviendas seguras e infraestructuras.

Desasosiego y fatiga

Un millón y medio de haitianos están refugiados en tiendas de campaña que les protegen del sol, pero no de los aguaceros. Desde Médicos Sin Fronteras se advierte que con el inicio de la temporada de lluvias, que empezó hace semanas, y la de huracanes, que empieza en agosto y termina en diciembre, la miseria de los damnificados se agravará. En este nuevo escenario de riesgo, está surgiendo entre la población haitiana un sentimiento de “fatiga, cansancio y desasosiego” porque ven que después de “tantas promesas” y tanto tiempo, su situación no ha cambiado.

“En este momento la situación humanitaria es más importante para los haitianos que las elecciones del próximo noviembre”, afirmó Gabriel Sánchez, quien recuerda “el derecho” de los haitianos a recibir atención médica independientemente de los resultados electorales o el surgimiento de “problemas políticos”, vistas las recientes manifestaciones contra la gestión del presidente haitiano, René Préval.

Plan sanitario del Gobierno

El Ministerio de Salud haitiano ha elaborado un plan de 18 meses cuyo punto central es la asistencia sanitaria gratuita para algunos grupos vulnerables de la población. En Haití se pagaba por los servicios médicos antes del seísmo, con una cobertura pública muy limitada. Con el despligue de las ONG las personas sin recursos han recibido más y mejores cuidados médicos, pero el objetivo es ayudar a reanudar la operatividad del sistema sanitario. Aparte de los plazos y disposiciones de las administraciones haitianas, “MSF seguirá atendiendo gratuitamente a los ciudadanos”.

Mientras tanto, ONG's como MSF se enfrentan a la falta de agua potable, que ha pasado de distribuirse gratuitamente a ser de pago nuevamente, lo que dificulta el acceso a los más desfavorecidos. Y a la acumulación de basuras en el único vertedero de Puerto Príncipe, que se encuentra “desbordado”.

De los 91 millones de euros destinados al socorro de Haití, 8.5 millones han sido de aportación española. “Queremos agradecer a todos los socios españoles la enorme ola de solidaridad demostrada ante esta catástrofe”, continuó Sánchez. Ante todo, desde Médicos Sin Fronteras se ha hecho un llamamiento a que no se olvide el padecimiento de Puerto Príncipe. “Estamos intentando evitar que la gente se sienta cada vez más sola”.

 

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