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Buenos samaritanos alivian hambre de familias en extrema pobreza

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latribuna

Esta vez las lágrimas fueron de alegría para los habitantes de la colonia Altos de la Merriam. "Estaba pensando qué lesALIMENTOS2 iba a dar de comer hoy a las niñas", comentó doña María Elena Flores, mientras sus ojos se humedecían y las infantes cargaban con inocentes sonrisas una caja de Corn Flakes.

Con alegría y emocionados recibieron la donación de alimentos las 160 familias de la colonia Altos de la Merriam.

Ayer los fuegos volvieron a tirar humo, las amas de casa partieron la leña que tenían y encendieron las hornillas, ya había algo que cocinar (...) mientras tanto, a los pequeñines les brillaban los ojos cuando esperaban su almuerzo.

El día anterior doña María Elena había mandado a vender una toalla que tenía por 20 lempiras, para comprar aunque sea arroz blanco y alimentar a sus nietas, mientras otras mujeres aseguraban que estaban rogando a Dios que proveyera algo.

Fue gracias a que LA TRIBUNA dio a conocer las calamidades de estas familias, que varias empresas y fundaciones así como personas particulares mostraron su solidaridad y responsabilidad social con aquellos que viven en la indiferencia.

Los primeros en decir presente fueron, la Fundación Cerro de Plata, presidida por la diputada al Congreso Nacional, Nora Gúnera de Melgar y el gerente ejecutivo de Supermercados La Colonia, Leonel Giannini.

RECORRIDO SOLIDARIO

La directora ejecutiva de la Fundación Cerro de Plata entrega las raciones de alimentos a las familias.

A las 9:00 de la mañana de ayer, personal de esta casa editora comenzó el recorrido solidario. En una tienda de La Colonia se recolectó harina de maíz, frijoles, arroz, azúcar, hígado, pollo, leche y embutidos.

Mientras que en la Fundación Cerro de Plata los esperaban con unas 50 raciones de alimentos, que contenían arroz con soya, pasta de tomate, manteca y más de 30 kit de higiene.

La directora ejecutiva de Cerro de Plata, Martha Sosa, resaltó que al ver en LA TRIBUNA la necesidad de estas familias se motivó en buscar como apoyarlas, logrando juntar las raciones de alimentos.

"Es lamentable que las necesidades sean tantas y no se puedan atender directamente, pero gracias a la buena voluntad de otras personas se les puede ayudar de una u otra manera", expresó.

Apuntó, que ellos reciben donaciones de varias organizaciones, pero en especial de la "Mission Honduras Le Mars Iowa", con el programa "Then Feed Just One", para ayudar a las personas más necesitadas a nivel nacional.

EMOCIÓN

La señora María Elena Flores entre lágrimas agradeció la donación, porque sus niñas podrán sostener su estómago por unos días.

Desde lo alto del Estiquirín más de 50 mujeres rodeadas por sus hijos observaron el carro que llegaba con las raciones de alimentos, una a una fue bajando y emocionadas dieron la bienvenida.

Algunas señoras llegaron con sus bebitos recién nacidos otras voluntariamente se cargaron las pesadas bolsas de granos y comenzaron a subir la montaña hasta llegar al lugar donde equitativamente hicieron las entregas.

"No sabemos cómo agradecer lo que hacen por nosotros, no tenemos palabras, todos somos pobres y lo único que queremos es vivir dignamente", comentó la pobladora Mary Irías.

Al igual que ella, a todas las madres de familias que en su mayoría son solteras les brillaban los ojos "Aunque para ustedes sea insignificante, nosotros lo recibimos con todo el corazón, porque son los únicos que nos han prestado atención", dijo la señora Verónica Cruz, de 62 años.

Después de adquirir los alimentos todos se marcharon a sus viviendas, luego llegó LA TRIBUNA, donde encontró a los pequeñitos comiendo lo recién llegado, "qué rico este arroz, mami deme otro poquito", pedía Soany Baca de tres años, al momento que comía sobre el suelo húmedo.

Entre alegrías los habitantes indicaron que urgen de una solución a la legalización de esos terrenos, porque ellos necesitan de proyectos sociales, debido a que no tienen ningún servicio público.

CONGRESO

La alegría era evidente y las niñas no esperaron en comenzar a cocinar.

La apoderada legal del Ihnfa, Astrid Aguilar, explicó a LA TRIBUNA, que en la escritura pública con fecha 17 de septiembre de 1966, se establece que la anterior Junta Nacional de Bienestar Social, representada por su presidenta, Gloria de López Arellano, compró las 18 manzanas de la zona a la familia Hadad y por lo tanto esos terrenos les pertenecen.

"A nosotros nos sorprendió una notificación de desalojo, porque cuando revisamos los expedientes nos dimos cuenta que en la defensa de los supuestos usurpadores habían presentado la escritura del Ihnfa donde se mencionaba que esta institución es la propietaria", señaló Aguilar.

Cuestionó que "por qué razón el Ministerio Público que es el ente que se encarga de la investigación, no se apersonó al Ihnfa para hacer la aclaración en busca de la verdad, sabiendo que en este caso había un tercero en discordia".

Indicó que la escritura pública del señor Zúniga (Óscar Siri) no acredita en ningún momento que sus terrenos sean el "Estiquirín" o que colindan con esta zona, "lo que pasa es que el señor Zúniga ha confundido al juez y personal del Registro de la Propiedad", indicó.

Aguilar precisó que "nosotros hicimos una encuesta en esa zona y logramos constatar que las personas que están ocupando los predios, viven en extrema pobreza, no tienen ningún servicio básico y sus casas no reúnen la condiciones para poder subsistir medianamente.

Impactados por las calamidades, buscaron ayuda con el secretario del Congreso Nacional, Rigoberto Chang Castillo, y así gestionar de manera oficial la reubicación de estas personas.

Apuntó que hay buena voluntad por parte del Congreso para ayudar a los pobladores del "Estiquirín", porque son conscientes de las necesidades y peligros que sufren estos hondureños.

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