Imprimir

La pobreza infantil castiga más a familias amplias y monoparentales

on . . Visitas: 418

elperiodico

En Barcelona todavía hay niños que no tienen las necesidades básicas cubiertas. Un informe sobreinfatil pobreza infantil presentado ayer revela que el 38,8% de los 30.972 menores que se beneficiaron de ayudas del programa Caixa Proinfancia en el 2009 recibieron alimentación básica. «El estudio pone de manifiesto que algo que parecía estar superado [el hambre infantil en la capital catalana], todavía no lo está. Y el informe trabaja con cifras del 2009; la situación en el último año ha empeorado», asegura Víctor Renes, responsable del estudio, realizado por la Fundación Foessa para La Caixa.

El documento, que analiza el impacto del programa de atención a la infancia en situación de pobreza y exclusión que impulsa la entidad financiera 17.551 hogares en el momento del estudio; 26.717, hoy-, revela también que una de cada tres de estas familias son monoparentales (36,2%), en las que solo un adulto, la madre en la mayoría de ocasiones (se refuerza aquí la tendencia a la feminización de la pobreza), lucha por tirar hacia delante. Un 39,2% de las familias son numerosas, algunas de estas también monoparentales. También es destacable que en un 66,4% de los hogares atendidos al menos un miembro es extranjero extracomunitario.

Las dimensiones de la exclusión por causa de la ocupación y la vivienda son las que tienen una mayor incidencia entre las familias objeto de estudio. Sobre el primer asunto, el paro temporal o de larga duración, los oficios de exclusión y la ocupación irregular son los principales problemas. El 44,8% de los hogares estudiados tenía a todos los miembros activos en paro cuando se realizó la encuesta, aunque recibían algún tipo de prestación; un 34% de los sustentadores principales del hogar buscaba trabajo y un 25% se encontraba en situación de temporalidad. «Existe un problema importante con los trabajos irregulares, que favorecen todavía más a la exclusión. Sería el caso de las personas que se dedican a la recogida de chatarra», ejemplifica Renes. Los problemas con la vivienda son, después de la exclusión en el empleo, los más urgentes para las familias que reciben atención. El análisis pone énfasis en el alto porcentaje de hogares -siempre entre los atendidos por el programa- que sufren hacinamiento. Un 45,9% de las 26.717 familias ayudadas en el programa disponen de menos de 15 metros cuadrados por persona.

MÁS AYUDAS MUNICIPALES / Por otro lado, ayer fuentes de Benestar i Familia informaron de que las ayudas de urgencia social que los municipios otorgan a sus vecinos para pagar las facturas de luz, gas y agua se doblaron en el 2010, pasando de representar un 7% a un 15% del total, por el aumento de la vulnerabilidad.  

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web