Imprimir

«Para que no exista el tercer mundo hay que cambiar la actitud en el primero»

on . . Visitas: 312

laverdad

Nemesio vive para y por los demás. Lleva desde 1999 como misionero diocesano en Zimbabwe. Este extremeño vio seor2cómo un país con futuro se ponía la zancadilla a sí mismo por culpa de sus políticos. Ha vivido en primera persona el hambre, la falta de recursos y la lacra del sida. Pero su labor es infatigable y ayer la compartió con los murcianos en unas jornadas de la 'Campaña contra el hambre' de Manos Unidas, que termina mañana.

-Usted es misionero en Zimbabwe, ¿cómo está siendo la experiencia?

-Yo llego a Zimbabwe con el deseo de compartir con otras personas el cristianismo. Antes de ir, tuve que aprender inglés y al llegar, impregnarme de las diferentes culturas de la gente de allí. Mi labor, como sacerdote, es atender a las comunidades cristianas y a la vez, como estoy conviviendo con otros vecinos, intento dar respuesta a las necesidades que tenemos allá. En los últimos años, por problemas políticos, tienen muchas necesidades.

-¿Qué se encontró al llegar a Zimbabwe?

-Llegué en 1999 y lo que encontré es un país precioso, con una gente muy acogedora. Cuando yo llegué era un lugar que podía tener un futuro bueno, pero por motivos políticos el país se rompió. Zimbabwe ha caído en picado. Llevamos unos años con escasez de alimentos. Yo he visto muchas personas sufriendo la lacra del sida. En Zimbabwe se estima que un tercio de la población general tiene sida. Sin embargo, al llegar me encontré a un grupo de gente con las que pude crecer como persona, por su forma de ver las cosas, por su manera de trabajar y de respetar a los antepasados. Tuve la suerte de vivir en un Zimbabwe que estaba muy abierto a otras culturas y a otras realidades.

-Manos Unidas está llevando una campaña contra el hambre.

-Así es. Estoy pasando un tiempo por España y conozco a Manos Unidas, sobre todo por lo que mi gente de Zimbabwe ha recibido por parte de ellos. En esta campaña soy como un colaborador de voz para los que normalmente no la tienen. Mucho de lo que se está haciendo aquí, gracias a Dios, llega a Zimbabwe. La campaña está mirando este año al cuarto objetivo del milenio, que hace referencia a la atención de los niños, concretamente a los menores de cinco años, para que tengan una esperanza de vida y no se mueran de hambre. Con este proyecto se va a ayudar a estos niños a que tengan un futuro. Por eso el lema es 'Su mañana es hoy'.

-Ayer se celebró el 'Día del ayuno voluntario'.

-Sí. Es una iniciativa de Manos Unidas. Es una manera de colaborar. Una persona deja de comer y puede sentir un poquito en sus carnes, lo que es pasar hambre. Si uno hace un ayuno voluntario, quizás le haga recordar más veces la comida y más veces a los que no comen. A lo mejor, esto te hace ser mas solidario con las personas que no tienen comida.

-¿Qué se puede hacer para cambiar el sino del tercer mundo?

-Tenemos que cambiar nuestra actitud en el primer mundo para que no exista el tercer mundo. Tenemos que cambiar de actitud a nivel personal. Hace falta gente que sea enviada, misioneros, laicos y religiosos, da igual, porque hacen falta manos para echar un cable y unir esfuerzos desde allá hasta acá. Es muy duro ver a un niño llorando y tener que explicarle que no tiene qué comer hoy.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web