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¿Y quién ayuda a los solidarios?

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 299

farodevigo

Las ONG de la ciudad sospechan desde hace meses que circulan con la marcha atrás. En un país en el que sobran recursos y falta trabajo ellas constatan, incrédulas, cómo se les 30-07-2012e1acumulan las tareas sin medios para atajarlas. Ironías de la crisis. "Ahora cuando salimos a la calle o centros comerciales en busca de financiación nos encontramos con que, en vez de recaudar ingresos, captamos gente que necesita nuestra ayuda", resume Silvia Montes, coordinadora de Vida Digna. No es un caso aislado. De un modo u otro, las asociaciones humanitarias de Vigo y su área comprueban preocupadas cómo sus cuentas y baldas merman a la velocidad en que sube la demanda de asistencia.

"Nos estamos preparando porque prevemos que lo que queda del verano será muy duro y 2013 lo será aún más", explica el vicepresidente del Banco de Alimentos, Pedro Pereira. La Fundación recibió ya el aviso de algunas empresas colaboradoras de que rebajarán hasta un 90% sus donaciones. "De aportar entre 4.000 y 5.000 kilos al mes pasarán a 500 kg", concreta Pereira, incapaz de ocultar su preocupación. "Otros negocios ya nos han dicho que dejemos en blanco su aportación". Mientras, el número de ciudadanos que socorren mensualmente se dispara un 43% en cuestión de medio año. De los 14.000 que registraban en enero saltaron en julio a 20.000.

Para sobrevivir el Banco impulsa "operaciones kilo" en espacios públicos, como centros comerciales, donde recaudan una media de 5.000 kilos por campaña. La última, este mismo fin de semana, "nos da al menos para aguantar un mes". ¿Y las administraciones públicas? "Mejor no hablar; si por ellas fuera no existirían los bancos de alimentos". Hoy el centro de la calle Pino recibirá la visita de la delegada de la Xunta, María José Bravo Bosch.

"Nos toca apandar con la situación", se resigna Suso Aguayo desde el ropero social que acaba de abrir la ONG Dignidad en la calle Toledo. "Antes las ayudas permitían sustentar proyectos que hoy son inimaginables", sentencia. Su receta para salvaguardar la supervivencia de las ONGs es "redescubrir" nuevas fórmulas y apelar a la solidaridad de la gente, a la que, según su experiencia, aún no ha hecho mella la crisis. Para demostrarlo Aguayo recuerda que en el mes escaso que lleva abierto, el ropero ha recibido "más de 10.000 prendas", lo que anima a la dirección a plantearse nuevos retos. "Estamos buscando un espacio de 5.000 m2 para trabajos de manipulación; de esa forma podremos generar también empleo". La organización no es ajena a la crisis en cualquier caso y hace meses tuvo que cerrar uno de los comedores sociales que gestiona en Galicia por falta de fondos.

Lo "crítico" de la situación se constata en todo el gremio. Silvia Montes, de Vida Digna, explica que en 2012 la ayuda de alguno de sus colaboradores bajó de 26.000 a 8.000 euros. La asociación recuerda que su principal amparo es el Concello, que ha renovado su convenio; y que la Diputación, aunque "aún está pendiente", conservará su aportación de 2011. Esa circunstancia no impide que, a diferencia de otros ejercicios, la ONG sea incapaz, aún a las puertas de agosto, de concretar con cuánto dinero trabajará en 2012. "Ni siquiera el año pasado fue así... Algunos agentes empiezan ahora a sentarse para cerrar cifras y eso nos impide saber con certeza de cuánto dinero dispondremos". La tendencia de los particulares tampoco es halagüeña. "Antes en un fin de semana de campañas en los centros comerciales conseguías recaudar 1.200 euros, ahora rondan los 400", lanza Montes.

La primera asociación benéfica en lanzar un SOS fue Cáritas. Su director, Ángel Dorrego, es claro y tajante al repasar los datos: "tenemos 343 socios en una diócesis de 500.000 habitantes". Esa cifra "de miseria" le lleva a ser pesimista sobre el talante solidario de la ciudad y el futuro de la ONG. "Constatamos una involucración nula y si esto sigue así también Caritas tendrá una acción nula". En los últimos tiempos la entidad vio cómo se "duplicaba" su volumen de donaciones, pero la cuantía sigue siendo todavía muy baja. "No llega al 30% de nuestros ingresos". Este año la entidad ha tenido que recortar en 100.000 euros su presupuesto –de 1,3 millones– y ya se plantea seguir "echando mano de los ahorros acumulados". Según explica Dorrego, Cáritas ya se vio en 2011 en la necesidad de emplear 80.000 euros y este año estima que el importe podría elevarse a 190.000. En el último ejercicio la ONG gestionó 21.800 entrevistas para "sacar de la exclusión social" a 1.300 personas.

Desde Solidariedade Galega co Pobo Saharaui, su coordinadora, Maite Isla, resalta la "involucración" de la sociedad y recuerda que el número de familias participantes en el programa "Vacaciones en Paz" –322– se mantiene como 2011. No obstante, y pese a que su cuota mensual es de solo 3 euros, su registro de socios en Vigo cayó en los últimos 12 meses un 25% al pasar de 64 a 48. Mejores datos arroja Cruz Roja, que gracias a sus campañas de captación ganó casi 500 socios en 2012 –tiene en Vigo 5.031 afiliados–, si bien perdió 22 empresas. "La gente es solidaria y la mejor prueba es el éxito de nuestros talleres para formar a voluntarios", explica su coordinadora, María González, quien anota además el "amplio expectro" de los colaboradores. En los siete primeros meses de 2012 su ONG atendió a 8.000 personas en Vigo y su comarca, mientras 2011 dejó un balance anual de más de 14.000.

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