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Cómo salvar seis millones de vidas (sin que se note)

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 236

elmundo

30-06-2012jeHe aquí un titular que no leerá en ningún periódico: "Acción política internacional salva a seis millones y medio de personas". Pero eso es precisamente lo que ha ocurrido desde que se creó el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria. Por una vez, países incapaces de ponerse de acuerdo en casi nada, aunaron esfuerzos para hacer frente a tres de las enfermedades más devastadoras de nuestro tiempo.

Cuando arrancó el proyecto, en 2002, me incluí entre los escépticos que pensaban que el Fondo Mundial sucumbiría a las políticas internas y que gran parte del dinero acabaría en los bolsillos de dirigentes corruptos. Ambas cosas han pasado en mucha menor medida de lo que se preveía.

Lo que ha superado las expectativas ha sido el resultado: la organización paga hoy las medicinas que mantienen con vida a tres millones de enfermos de sida, ha prevenido cerca de cuatro millones de muertes por tuberculosis y ha salvado a muchas más personas gracias a la distribución de 200 millones de mosquiteras en lugares donde la malaria es endémica. "Es una de las entidades más efectivas en la ayuda humanitaria", aseguraba Bill Gates cuando a principios de año donó 600 millones de euros a la causa.

Lo sorprendente es que ese éxito haya estado rodeado de silencio mediático y que su continuidad no esté garantizada a largo plazo. José Antonio Bastos, presidente de Médicos sin Fronteras (MSF) España, ha advertido que "los recortes de financiación amenazan con detener tanto los avances conseguidos hasta ahora como los previstos para controlar la epidemia del sida".

El Fondo cuenta con cerca de 1.300 millones de euros para el periodo 2012-2014. Es una cantidad significativa, pero insuficiente para atender las necesidades en países que carecen de estructuras sanitarias.

La crisis ha hecho más difícil lograr compromisos de países donantes y ha servido como excusa para que gobiernos como el de España no cumplan los suyos. Nuestro país solo entregó el 55% de la cantidad prometida en 2010. El año pasado no aportó un solo euro.

La consecuencia es la pérdida de vidas en lugares como Birmania, donde MSF es el mayor proveedor de tratamiento del VIH tras haber tratado a 23.000 pacientes en 2011, una cifra que espera aumentar este año. Con el sistema público de salud en ruinas, los pacientes birmanos dependen de organizaciones como MSF y de la financiación aportada por el Fondo Mundial. "Con más dinero, podemos salvar más vidas", ha asegurado el nuevo Gerente General del Fondo Mundial del Fondo, Gabriel Jaramillo.

El gobierno español ha anunciado que reanudará su compromiso con el Fondo, pero en una cuantía que podría rondar los 10 millones de dólares, una décima parte de lo solicitado, según fuentes que siguen las discusiones. De confirmarse sería una cantidad indigna de un país que llegó a ser el quinto mayor contribuyente y uno de los grandes valedores del proyecto.

Los políticos tienen la obligación de recordar que las decisiones que tomen tendrán consecuencias directas en la vida de miles de personas a miles de kilómetros de distancia de sus despachos. No son tiempos de derroches, pero salvar a niños birmanos de una muerte segura nunca lo es.

El dinero utilizado hasta ahora supone casi tres cuartas partes de la financiación global contra la malaria y la tuberculosis, y un tercio de la financiación global contra el sida, según MSF.

Los millones de vidas salvados forman parte de un éxito silencioso, sin un gran impacto mediático ni protagonismos. Es, además, una acción conjunta e internacional que podría servir como ejemplo para futuras iniciativas encaminadas a erradicar la pobreza o paliar los efectos de los desastres naturales. Aunque no lo leerá en los titulares, el Fondo Mundial es una de las grandes iniciativas de nuestro tiempo. Merece la pena hacer un esfuerzo por apoyarlo.

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