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UNICEF asiste a los afectados por la sequía en Somalia tras el fin del veto

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elmundo

16-07-2011bisEl Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ya envía ayuda de emergencia al sur de Somalia, una de las zonas más afectadas por la fuerte sequía que azota el Cuerno de África, tras la retirada del veto a las organizaciones humanitarias decretado por el grupo islámico radical Al Shabab.

En un comunicado emitido en Nairobi, UNICEF señaló que había enviado "cinco toneladas métricas de suministros nutricionales esenciales, como alimento terapéutico y medicinas para tratar a niños con desnutrición severa" a la región meridional somalí de Bay, controlada por el grupo vinculado a la red Al Qaeda.

Según este organismo de la ONU, la desnutrición alcanza al 80% de los niños de esta zona y, en algunas partes del sur, uno de cada tres niños padece desnutrición severa. Entre enero y mayo, UNICEF ha tratado a 100.000 niños con desnutrición severa, de los cuales 460 han fallecido, una media de 90 niños cada mes.

La representante de UNICEF en Somalia, Rozanne Chorlton, aseguró que hay "más suministros en camino", entre ellos "medicamentos básicos para tratar enfermedades infantiles comunes, para que los centros de salud atiendan a unas 100.000 personas en unos tres meses".

Al Shabab pidió el pasado día 5 a las organizaciones humanitarias "musulmanas y no musulmanas" que ayudaran a la gente afectada por la sequía que azota al Cuerno de África, que -según la ONU- es la peor en los últimos 60 años.

El llamamiento de su portavoz, Ali Mohamed Rage, se produjo un año después de que Al Shabab prohibiera a las organizaciones y agencias humanitarias actuar en las zonas que los terroristas controlan en Somalia.

Sólo el pasado junio, 54.000 somalíes abandonaron su país por la sequía y la violencia en la zona, según cifras de la ONU, que ha advertido de que la ausencia de lluvias en el Cuerno de África ha situado a unos 10 millones de personas en una situación de "emergencia humanitaria".

Al Shabab, con el apoyo de cientos de combatientes extranjeros relacionados con Al Qaeda, pretende derrocar al Gobierno Federal de Transición somalí, respaldado por la comunidad internacional, e instaurar un Estado radical musulmán de corte wahabí.

Somalia vive sin un Gobierno efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre y pasaron a controlar su territorio señores de la guerra tribales, milicias islámicas e incluso grupos de bandidos armados.

Dadaab, la situación en la frontera

En Dadaab, el campo de refugiados más grande del mundo en la frontera de Kenia con Somalia, la llegada de decenas de miles de refugiados, como llevan advirtiendo Medicos Sin Fronteras y ACNUR, está llegando a una situación crítica.

Sólo en el último mes, 40.000 personas llegaron a Dadaab en busca de asistencia humanitaria y seguridad. Pero los campos están llenos desde noviembre del 2010 y los recien llegados se ven obligados a acampar de forma precaria en la periferia de las áreas de Dagahaley, Ifo y Hagadera.

Más vulnerables, sin las necesidades básicas de alimentos y agua cubiertas, al menos 25.000 personas viven en la periferia de los campos, según datos ofrecidos por MSF.

Más de 370.000 personas viviendo en los campos que, al llegar los nuevos refugiados, ven su acceso a servicios esenciales mermado. Según datos de ACNUR, si el ritmo actual se mantiene, antes de terminar 2011 la población habrá alcanzado un total de 450.000 personas, totalmente insostenible para un sistema sanitario que lucha por salir adelante en Dadaab.

Casi un mes para registrarse y recibir una ración de 15 días de alimento, quizá la única que reciban. MSF informa de que no sólo ve niños que llegan desnutridos, sino que algunos de ellos pasan a estar desnutridos en el propio campo.

Un 37,7% de las personas que llegan sufre de malnutrición aguda. Sólo en junio, MSF trató a 320 niños, tres veces más que durante el mismo periodo del año pasado.

Un nuevo campo de refugiados

Ante estos alarmantes datos, el Gobierno de Kenia ha aprobado la instalación de un nuevo campamento de refugiados cerca de la frontera con Somalia. Este nuevo asentamiento se ha concebido como una suerte de extensión del campamento de Dadaab, que ahora cuenta con 50 kilómetros cuadrados.

El portacoz del ACNUR, Adrian Edwards, ha anunciado que su organismo se prepara para realizar un envío masivo de ayuda a esa remota zona, que incluirá 100 toneladas de carpas y otros artículos de primera necesidad. "En Dadaab se está luchando por salir adelante ante la llegada desde principios de año de unas 60.000 personas que han huido del conflicto, la sequía y la hambruna", dijo.

Aunque la población de este campamento de refugiados ya se esté acercando al medio millón, cuando fue construido, en 1991, estaba pensado para albergar a 90.000 personas.

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