Imprimir

La Fundación Patrimonio busca mecenas para cubrir el 50% del coste de las restauraciones

on . . Visitas: 314

nortecastilla

Ni las fusiones de cajas ni la crisis pondrán en riesgo la pervivencia de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, que seguirá apostando a través de las entidades financieras que la integran por la restauración de bienes muebles e inmuebles en la región, si bien ajustará su modelo de financiación a las exigencias económicas actuales. Es el mensaje que ayer transmitió su vicepresidente, Gonzalo Jiménez, tras la reunión del patronato de esta institución en la que se aprobó un presupuesto de 6,24 millones de euros, un 4,7% más que el del pasado ejercicio. De esa cantidad cuatro millones proceden del fondo de remanentes de la Fundación y el resto, 2.284.000 euros, serán aportados por las cajas y la Junta de Castilla y León para completar el presupuesto del próximo ejercicio. Jiménez eludió concretar la aportación de la administración regional. «No puedo desvelar ese dato, pues más allá de subvenciones, participa en proyectos aportando técnicos y estudios a la hora de ejecutar proyectos».

La diferencia de cara a este 2011 estriba en el modo de costear los proyectos que se acometan. Si hasta la fecha la Fundación aportaba el 70% del presupuesto para restaurar un monumento o un bien artístico y el resto corría a cargo de instituciones, empresas o parroquias, ahora la financiación se limitará hasta el 50%, lo que exigirá intensificar la busca de mecenazgos o subvenciones públicas para mantener la actividad restauradora. «La trayectoria de este organismo avala un modelo de gestión exitoso tras 14 años de existencia», destacó Vicente Jiménez, recordando que el primer ajuste se produjo en 2007, pues hasta esa fecha se financiaba el 75% de la inversión en proyectos de recuperación de monumentos.

Pese al recorte que obliga a mirar fuera de la casa para conseguir patrocinios culturales, esta clarificación de intenciones viene a despejar en parte los nubarrones que se cernían sobre el futuro de la Fundación Patrimonio.

A finales del mes pasado desde las propias cajas se reseñaba que la Fundación del Patrimonio no se libraría de los recortes presupuestarios y se restringía su presupuesto a la existencia de remanentes de años pasados, una información ante la que ayer Gonzalo Jiménez, también director de la obra social de Caja de Ávila, mostró su «extrañeza» puesto que, aseveró, «hay continuidad en el diseño de una programación de actividades de calidad, eso sí, reduciendo costes». En el presupuesto de este año cobra más peso la financiación externa a través de subvenciones, ayudas y mecenazgo de empresas privadas. Si en este capítulo se ingresaron 500.000 euros el pasado ejercicio, para este la meta se ha fijado en 1.300.000 euros que engordarían el presupuesto inicial de 6.284.000, que se destinarán a sufragar actuaciones vinculadas a formación, restauración, puesta en valor y difusión del patrimonio. Esa cantidad se lograría a través del mecenazgo de particulares y empresas, del 1% cultural (porcentaje que de las obras contratadas por el Estado se destinan a inversiones de interés cultural y patrimonial) y de aportaciones públicas. Jiménez confía en lograr esos apoyos financieros con los que se sufragarían 24 proyectos en cartera para este año.

2010 se cerró con la conclusión de una decena de restauraciones y actualmente se encuentran en ejecución doce intervenciones en edificios históricos como el monasterio de San Martín de Castañeda, en Galende (Zamora), el retablo mayor de la colegiata de Lerma, (Burgos), la redacción del plan director del puente de Toro (Zamora) o la puesta en valor de conjuntos de icnitas de dinosaurios en la provincia de Burgos.

Jiménez, que ofreció ayer estas explicaciones en ausencia del presidente de la Fundación del Patrimonio Histórico y de la Caja de Ávila, Agustín González, garantizó que más allá de la evolución y condicionantes de las fusiones e integraciones de las seis cajas (Duero, España, Ávila, Segovia, Círculo y Burgos) que en 1997 crearon este organismo emblemático en la defensa de los monumentos de la región, la Fundación «no corre peligro, tendrá continuidad; nos aporta un prestigio tremendo pues es un modelo de gestión para muchos agentes que trabajan en el ámbito de la restauración», defendió.

No obstante, admitió que es preciso reformar la Federación de Cajas y, en consonancia con ese procedimiento, habrá cambios en el patronato de la Fundación, cuyo fondo dotacional asciende en la actualidad a entre ocho y nueve millones de euros. «Hay un interés enorme de las cajas por seguir apoyando la conservación de monumentos en una región que cuenta con el patrimonio más amplio de Europa», subrayó.

En cuanto a los recelos que pueda suscitar la nueva forma de cofinanciar proyectos de restauración y al recurso al fondo de remanentes para nutrir el presupuesto, Jiménez fue tajante: «Es normal que se recurra al remanente para financiar proyectos ¿acaso no han reducido el gasto las cajas en el capítulo de obra social? Los proyectos que aquí se realizan crean empleo, riqueza, ponen en valor lugares históricos y ayudan a luchar contra la despoblación». El 24 de enero la Fundación cumplirá su 14 aniversario, una trayectoria en defensa del patrimonio que ha fraguado en más de 700 actuaciones.

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web