Imprimir

El Decrecimiento

on . . Visitas: 416


El término no resulta atrayente. Menos aun provoca entusiasmo. Mas bien suscita, si no el rechazo, sí una actitud de prevención, de duda y, a lo mejor, de ligera expectación. Así como crecer connota una valencia positiva, decrecer la connota negativa. Crecer supone ir de menos a más y decrecer de más a menos. Pero debajo del término decrecimiento ('degrowth', 'dehazkunde', 'decroissance') hay una idea que exige atención. Mucha atención.

El decrecimiento en una corriente de pensamiento, sustentada por algunos intelectuales y militantes que estiman que la deriva climática, el incontrolado poder del mundo financiero y el desenfrenado consumo (incluso el consumo como signo y terapia para la crisis), exigen un cambio radical de paradigma social que suponga poner en tela de juicio lo que consideran como el fetichismo del crecimiento por el crecimiento, o la ciega ecuación de que a más crecimiento hay más riqueza, y que más riqueza conlleve a menos paro y más bienestar para todos. Todo ello bajo el principio de que el progreso tecno-científico es infinito, que cada día vamos a ver más innovaciones que, simplemente por innovadoras, serán beneficiosas para la humanidad. Lo que está por demostrar.

En el último capítulo del libro, en francés, 'El Decrecimiento: 10 cuestiones para comprender y debatir' Denis Bayo y otros (La Decouverte, París 2010), avanzan varios temas a discutir en un Congreso universitario en Barcelona. Traslado estos: «La semana de tres días, una moratoria para las megaestructuras, reducir la publicidad, limitar el uso de los recursos naturales (petróleo supongo), reutilización de las casas vacías, un salario mínimo para todos y un límite al salario máximo, reducir el consumo y nuevos estatus para las ONGs y similares».

Ese Congreso tuvo lugar en marzo de este año 2010 en Barcelona bajo este significativo titulo-lema-objetivo: 'Decrecimiento Económico para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social'. Fueron tratados los temas arriba mencionados y muchos más, como puede consultarse en internet en su Declaración final ('Degrowth Declaration Barcelona 2010')

No se trata de estar de acuerdo con todo lo que se dice en esos congresos. Por ejemplo, tengo mil y una dudas en la eliminación de la energía nuclear y su sustitución por las renovables; defiendo que, salvo incapacidad o minusvalía contrastada, el salario debe estar acorde a la calidad y productividad del trabajo; más atención a la mujer sí, pero más aún al niño, revalorizando el papel del padre; más responsabilidad individual y menos delegación y dependencia institucional, etc., etc.

Pero habría que estar ciego para no darse cuenta que necesitamos un revulsivo radical para salir de la actual crisis, no recaer en otra peor, y poder vislumbrar otro mundo. Con las correcciones que todos aportemos una idea clave está emergiendo: el necesario decrecimiento en el consumo, luego en la producción, en el primer mundo. Para atisbar un mundo más justo; el único mundo posible a medio plazo.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web