Imprimir

«Pretendemos poner en marcha un proyecto educativo»

on . . Visitas: 444


José Manuel Bernardo y Henar Adrián forman un joven matrimonio de Lasarte-Oria que hace unos días partía a Muisne (Ecuador) para trabajar durante un año en los proyectos que la organización no gubernamental zarauztarra Hegolan tiene en la provincia de Esmeraldas. Ya han estado durante 6 meses en la zona y ambos han dejado sus trabajos para emprender esta aventura solidaria de la que nos hacen partícipes en esta entrevista.

-¿Cómo empiezan a trabajar como cooperantes?

-Desde hace tiempo teníamos ganas de tener una experiencia de este tipo -comenta Henar-. Siempre nos ha gustado viajar y ésta nos parecía una buena fórmula para integrarnos en una sociedad, conocer su cultura y sus costumbres. Nuestro primer contacto fue con otra ONG que se llama DOA (Denok Osasunaren Alde). Yo trabajo en Aspace y un compañero de trabajo era integrante de esta organización. Tenían un proyecto en Bolivia que se adecuaba bien a mí y me presente voluntaria pero como queríamos ir los dos juntos y José Manuel no encajaba bien en ese proyecto educativo, nos pusieron en contacto con Hegolan y ahí empezó todo.

-Han estado 6 meses allá.

-Sí. Ella iba con la misión de hacer que funcione en condiciones la guardería que montaron hace unos años los integrantes de Hegolan en Muisne y yo, por mi parte, realicé trabajos de mantenimiento y construcción que surgían en la guardería y continué haciendo pozos de agua dulce.

-¿Y cómo ha sido la experiencia?

-La experiencia ha sido muy buena en casi todos los aspectos. Llegamos allí sin conocer nada, fuimos bien aceptados aunque al principio con un poco de recelo. El motivo es que la mayoría de la comunidad es negra, son descendientes de esclavos africanos y al comienzo fue como invadir su intimidad. Son barrios en los que se conocen todos y en seguida se identifica al que llega de fuera. En poco tiempo nos pusimos manos a la obra y en la guardería estamos muy contentos con los resultados obtenidos. El número de inscritos era alto pero, la asistencia real era más baja. No tenían un proyecto educativo, se ha mejorado bastante su alimentación y, sobre todo, hemos conseguido que ahora los niños vaya encantados a la guardería: cantan, escuchan cuentos y se les enseña un poco de disciplina porque están un poco «asalvajados».

-La alimentación es muy importante.

-Claro. Es una zona muy pobre y muchos de estos niños no tienen asegurado su plato de comida en casa y lo que hacen es vagabundear por las calles. De esta manera, con la guardería, están vigilados y recogidos. Sus derechos básicos están garantizados. La alimentación es el 'gancho' para que acudan.

-¿Cuántos niños y de qué edades están atendiendo?

-Entre 0 y 5 años con una asistencia, ahora mismo, de unos 35/40 niños aunque matriculados habrá más de medio centenar. Nuestro objetivo es que sea el gobierno de Ecuador el que asuma los gastos de esta guardería porque es un esfuerzo grandísimo el que se hace desde aquí: pagar a las cuidadoras y la alimentación de todos los meses. Eso se lleva, básicamente, gran parte de lo que con mucha dificultad se consigue aquí. Además, con este proyecto se crean empleos. A las cuidadoras, que son 7, hay que añadir otro puesto creado que es para la persona que cuida el hostal que hemos construido sobre la guardería. Otro puesto creado es el del conductor de transporte escolar que se dedica a traer a los niños que viven más alejados y que vienen con esta persona en una especie de triciclo , un medio de transporte habitual allí. Ahora, pretendemos montar una lavandería e incluso un cine, si conseguimos un proyector.

-Los zarauztarras conocen bien los pozos que están haciendo en Muisne.

-Es que allí el problema del agua es muy grande. Dependen del agua proveniente de la lluvia. En época de lluvias la recogen de los tejados y lo utilizan para todo. Hay mucha escasez de agua: es su gran problema. Desde que tienen pozos cerca de casa están encantados aunque a la hora de construirlos son un poco perezosos. Después, están continuamente agradeciéndotelo. Hemos construido 9 pozos y ahora, al regresar, esperamos instalar otros 6 por lo menos. Otro objetivo es hacer dos plantas potabilizadoras puesto que el agua de los pozos es dulce pero no potable. Deben comprar el agua de beber y la de uso general. Ahora, por lo menos, se ahorran ésta.

-¿Cómo es el día a día?

-Nos levantamos hacia las 7.30. Van llegando las cuidadoras y luego los niños, a cuentagotas. Hacia las 9.00 se les da el desayuno y, a continuación, empezamos con las actividades: cantar, contar cuentos, hacer manualidades con lápiz, papel y tijeras, etc. Se les sirve la comida y, mientras comemos nosotros y las cuidadoras, tienen un tiempo de ocio. Por la tarde, se baña a todos los niños. Se les cambia de ropa y se les manda limpitos y con sus pañales ya que muchos de ellos vienen sin pañal por no tener dinero para comprarlos. También se les desparasita porque hay bastante piojo en la zona. Se van a casa entre las tres y cuatro de la tarde.

-¿Y a los más mayores?

-A los mayorcitos de educación primaria les ayudamos con los deberes porque en sus casas son la mayoría analfabetos. Las familias son, por lo general muy numerosas, monoparental, es la madre la que lleva el peso de la familia y cada hijo es de padre diferente. Las mujeres se quedan embarazadas muy jóvenes y los matrimonios duran un par de años. Muchos padres las abandonan cuando se quedan embarazadas porque los hijos son un problema, no son queridos, están sueltos por la calle sin ninguna vigilancia, sin vacunar.

-Ahora regresan a Muisne.

-Vamos para un año con planes pedagógicos, con cursos de educación sexual, acercamiento a la informática, alfabetización de adultos. A los niños de entre 6 y 12 años que ya han dejado la escuela vamos a tratar de volver a llevarlos a una especie de academia para intentar meterles en la cabeza que la educación es el camino para salir del círculo en el que se encuentran. A las propias cuidadoras les vamos a dar cursos de pedagogía para que vayan aprendiendo a realizar programaciones en el futuro. El gran objetivo del proyecto ahora mismo es el de encontrar un grupo de gente que asiente el proyecto que lleva varios años funcionando para que no sea necesario que haya personas como nosotros (eventuales) para tirar del carro. Que sean ellos mismos, los ciudadanos de Muisne, responsables del propio proyecto. Es lo más importante pero, a su vez, lo más difícil. No tienen responsabilidades, el reloj no existe. Necesitamos un grupo de mujeres que sean capaces de liderar este proyecto.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web