Imprimir

La línea de los secuestros

on . . Visitas: 411


Niang Abdrrazzag llega a su puesto de trabajo al mediodía. A pleno sol y con temperaturas que superan los 40 grados, este conductor comienza a colocar el equipaje en la bodega de una guagua Scania de la compañía Global Mauritanie Sarl, la empresa canario-mauritana que realiza los servicios de la línea Nuakchot-Nuadibú, la misma ruta donde fueron secuestrados el pasado noviembre los cooperantes de la ONG Acció Solidaria, que encabezaban una caravana humanitaria y que finalmente ha tenido un final feliz con la liberación de los últimos secuestrados el pasado fin de semana.

La línea es la más importante de las cinco que tiene la compañía en el país y mueve más de 30.000 viajeros al año. Fue la primera inaugurada tras la constitución de la empresa, hace ahora dos años. El conductor mauritano realiza un viaje diario (dos expediciones una de ida y otra de vuelta) de casi 500 kilómetros, con una duración de unas cuatro horas y media.

El servicio arranca cada día a las 16:00 horas y en su trayecto ejecuta una parada operativa para que los viajeros descansen a unos 200 kilómetros de la salida, es decir, casi a mitad del camino. Antes de la dejar Nuakchot, el vehículo se topa hasta con tres controles de policía. Un ritual que también se repite en los otros lugares de destino a donde viaja Global Mauritanie (Rosso, Kaedi, Attar, Kiffa). Durante el viaje, al pasaje se le invita a tomar té y agua. El conductor siempre va acompañado por un ayudante que hace las funciones de servicio a los viajeros.

Además, la carretera, asfaltada y de doble sentido (más ancha de lo normal), atraviesa un país donde el 90% del territorio (más de un millón de kilómetros cuadrados) está desértico. En el trayecto se pueden contemplar algunos jinetes a camello atravesando el corazón del Sahel (franja horizontal que atraviesa África). El transporte va con las cortinas echadas para defenderse de los justicieros rayos de sol. Ninguno de los conductores va armado, ya que existen en el trayecto controles de la policía de tráfico, aduanas y militares. Las diferencias culturales en esta República Islámica constituyen uno de los mayores escollos en las relaciones comerciales internacionales. De hecho, Global Mauritanie "tiene en cuenta los comportamientos y las tradiciones derivadas de la religión predominante", apunta Es-ther Mederos, directora de comunicación de Global.

Así, la actitud de los trabajadores es siempre respetuosa con las tradiciones locales, sean o no mauritanas. Si bien el idioma principal y oficial es el árabe, la compañía ofrece la comunicación de los servicios de la empresa en fula, soninké, wolof y francés. Además, los horarios de las líneas deben tener en cuenta las horas de oración, para permitir a los viajeros y conductores poder realizarlas.

El billete de la singladura cuesta 500 ougiyas (15 euros al cambio), y no hay paradas para dejar o recoger viajeros, sólo la operativa para el descanso. De hecho, la población, apenas tres millones de ciudadanos, se concentra en las ciudades de Nuakchot (capital administrativa) y Nuadibú (capital económica y punto de salida principal de los cayucos). "Estamos ante un país de contrastes con extrema pobreza, que malvive del comercio y de la pesca y que se ha convertido en el epicentro de refugiados y de terroristas, ya que al lindar con varios países, sus fronteras son muy permeables", explica el escritor y periodista José Naranjo, quien puede presumir de haberse pateado este país de punta a punta. Respecto a la caravana catalana, interceptada a final del año pasado, Naranjo sostiene que "era demasiado previsible que algo así iba a suceder, ya que la ONG colgó en su web el trayecto exacto que tomarían. De auténticos noveles".

El autor de Cayucos o los Invisibles de Kolda recuerda que la mayoría de los refugiados que viven en este país no pretenden llegar a Europa por todos los medios, sino que su deseo es poder vivir en paz e iniciar una nueva vida en un lugar seguro, preferiblemente en un país africano por las similitudes culturales. Muchos de estos refugiados han llegado a Mauritania después de haber pasado por otros países, como Gambia o Senegal, procedentes de naciones como República Democrática del Congo o Guinea. Mauritania, en particular Nuadibú, es uno de los lugares de África occidental en los que existen mayores oportunidades laborales.

Sin embargo, una vez instalados en Mauritania, si sus expectativas no se cumplen, algunos se plantean continuar el viaje hasta territorio europeo, entre otras razones por las carencias sociales del país y la proximidad a su país y los problemas de seguridad que ello entraña. Pese a todo, Naranjo sostiene que "estamos en un país muy seguro, pese a que el desierto se haya convertido en un reducto de Al Qaeda y que su estabilidad política haya sido alterada por dos golpes de estado en pocos años". De hecho, agencias de viajes como Pointe Africa organizan rutas turísticas a lo largo del país. Por su parte, el arquitecto Javier García destaca que la primera impresión que se tiene al aterrizar en Mauritania es "que llegas al fin del mundo". El hedor de las basuras acumuladas en cada rincón, niños desnudos correteando por sus calles y un calor insoportable son la cara de la quinta nación más subdesarrollada del mundo, donde la vida media apenas llega a los 60 años.

"Sólo existen dos clases sociales, que oscila entre una pobreza extrema y unos ricos muy ricos, y donde la mujer tiene un papel secundario". García, que asegura que realizar inversiones en el país "está complicado", recuerda que los primeros en establecerse han sido los chinos. "Están construyendo todas las infraestructuras, desde la ampliación del aeropuerto hasta la instalación del tendido eléctrico. Una acción humanitaria, pero con un propósito muy claro: hacerse con la explotación de las principales minas de oro, hierro y cobre del país". Además, Mauritania alberga en sus entrañas gas natural al norte del país y varias bolsas de petróleo en los campos de Chinguetti. Este arquitecto, además, confiesa que su intención es "no volver a pisar Mauritania en toda su vida".

Diversificación económica

El director general de Global, Ángel Luis Sánchez Bolaños, subraya que el salto de la compañía a Mauritania se basa en una "estrategia de diversificación de la compañía". Así, en marzo de 2008, a través de la empresa del Grupo Global, Guagua Plus SL, Congelados Herbania SA y el empresario mauritano Sidi Ahmed Baba, montaron Global Mauritane Sarl. El objetivo: configurar la red nacional de transporte regular de viajeros por carretera en Mauritania, inexistente hasta el momento, y facilitar así la movilidad de los viajeros que querían desplazarse de forma regular entre las principales ciudades del país.

Durante estos dos años de actividad "hemos conseguido consolidarnos en el mercado mauritano, como una empresa seria, puntual, eficaz y socialmente responsable, convirtiéndose en su mejor opción para cubrir las necesidades de movilidad del país", reconoce Sánchez Bolaños. Además, esta compañía da respuesta también a los pequeños servicios de transferencia de mensajería exprés, de dinero y de equipajes.

Asimismo, está presente en la República Islámica de Mauritania con cinco líneas que unen las principales ciudades, y que se irán incrementando con nuevas rutas como las previstas para un futuro próximo: Nuakchot – Dakar y Nuakchot – Marruecos. Para ello cuenta con 18 trabajadores (11 conductores y 7 administrativos), 11 vehículos (10 de 12 metros y 1 de 15 metros), oficinas en las regiones en las que opera y en las que se encuentran las taquillas para la venta de billetes de viaje.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web