Imprimir

Doce años para el organizador del secuestro de los españoles

on . . Visitas: 604


El tribunal de apelación de Nuakchot confirmó ayer la condena a 12 años de trabajos forzados para Omar Ould Sidi Ahmed Ould Hamma, de 52 años, apodado Omar Saharaui, según anunció uno de sus abogados, Sidi Bouena.

Los tres jueces le consideran el organizador material del secuestro, en noviembre, de los tres voluntarios catalanes -Alicia Gámez, Albert Vilalta y Roque Pascual- por cuenta de la rama magrebí de Al Qaeda. La mujer fue liberada en marzo, pero los dos varones permanecen aún cautivos en el desierto del norte de Malí. Su secuestro es el más largo de la historia del Sahel.

Omar Saharaui y sus letrados han denunciado que el condenado fue capturado en el norte de Malí, en febrero, por mercenarios a sueldo de Mauritania que le entregaron a la policía mauritana que le torturó para obtener su confesión.

Esta "detención", atípica en Malí, enojó a Mokhtar Belmokhtar, el argelino que capitanea la célula de Al Qaeda que mantiene en su poder a los dos voluntarios de la ONG Barcelona Acció Solidària. Ha sido un obstáculo a la interminable negociación tendente a obtener la liberación de Vilalta y Pascual.

La defensa de Omar Saharaui insistió, el 21 de julio, cuando se celebró el juicio en primera instancia, en que Alicia Gámez, la voluntaria liberada en marzo, debía acudir a testificar ante el tribunal penal de Nuakchot.

Los tres jueces decidieron que no era necesario y condenaron a Omar Saharaui a 12 años de trabajos forzados. En cambio, ninguno de los supuestos seis cómplices de Omar Saharaui, que se sentaron con él en el banquillo, tuvo que ingresar en prisión.

Recurso de apelación

Sidi Bouena y los demás letrados de la defensa presentaron un recurso de apelación. La vista se celebró ayer, en plenas vacaciones judiciales.

"Alicia Gámez tiene que testificar porque probablemente exculparía a mi cliente", aseguró el letrado Sidi Bouena. "Exigimos la presencia de esta mujer", reiteró ayer en la audiencia.

La fiscalía desestimó la petición de la defensa, según explicó Sidi Bouena a EL PAÍS, y el tribunal la secundó. Recordó que Gámez vivía en el extranjero y que convocarla era harto complicado.

La fiscalía pidió además que la condena se incrementase en tres años -hasta 15-, pero el tribunal no la siguió y mantuvo los 12 años.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web