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La vuelta al mundo de 'Hospital Central'

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9-04-2010_ima2


El hospital queda a más de 10.000 kilómetros de distancia. Son ya casi 48 horas sin dormir, más de día y medio de viaje. Dos aviones. Por fin llega el momento de descansar. Apenas se han cerrado los ojos, la habitación retumba a ritmo de música de discoteca. Está pared con pared con el hotel. Imposible dormir. Solución: bajar a tomar unas copas. Ya se sabe, si no puedes con el enemigo, únete a él. Eso sí, pasados unos días, el cansancio del rodaje puede más que el ruido. Es la última aventura del equipo de 'Hospital Central', que estos días graba en Perú una trama de la nueva temporada.

Están acostumbrados a montar hospitales de campaña fuera de España. Han grabado en Guatemala, India y ahora en Perú. La ficción española le ha cogido gusto a sellar el pasaporte. 'Los Serrano' viajaron hasta Túnez y 'Los hombres de Paco', a París. 'Karabudjan', por ejemplo, fue rodada en su mayoría en Colombia. 'Hospital Central' fue la primera en hacer la mochila -en 2005 a Guatemala- y la que más veces ha salido a grabar al extranjero.

"Después de 10 años y haber hecho todo tipo de accidentes, se nos había quedado pequeño el espacio", explica Cristina Castilla, productora ejecutiva de Videomedia. "Conscientes de que hay muchos médicos y cooperantes repartidos por el mundo iniciamos el viaje hace cinco años. La serie se presta a ello y supone un salto de calidad". Y se ha convertido en casi una costumbre que cada temporada una de las tramas se desarrolle fuera de España.

Cada viaje está marcado por una anécdota. Una experiencia para el recuerdo. Para llegar a Guatemala –donde grabaron una trama social con Diana Palazón y Antonio Zabálburu, Laura y Javier en la serie– hicieron escala en Miami. "Aquello sí eran turbulencias", recuerda Diego Polo, jefe de producción de Hospital Central y que ha vivido los tres viajes. "Nos empezamos a poner todos blancos porque el avión se movía más de la cuenta. Fuimos el último vuelo en aterrizar porque cerraron el aeropuerto por el Katrina".

Cuando llegaron al hotel, un Sheraton, creyeron estar a salvo. Error. "Se suponía que era uno de los hoteles más fiables y lujosos de Miami y hacía aguas por todos los lados. De repente, el techo se voló", rememora Polo. Pero lo más impactante no fue el huracán. "Los americanos no pierden oportunidad. Cuando bajamos al bar después de la ducha tenían ya el cóctel Katrina. Estábamos allí, aguantando el huracán, brindando con el cóctel".

En India, un año después, –donde viajaron con Nacho Fresneda, Manuel Aimé en la serie– tuvieron que hacer frente a las inclemencias meteorológicas en pleno monzón. Pero la sorpresa, agradable en esta ocasión, esperaba en el hotel. Junto a ellos en 'Le Meridien' se alojaban Brad Pitt y Angelina Jolie, inmersos en el rodaje de la película 'The Might Heart'. Su presencia congregaba a un gran número de periodistas cada día en la puerta del hotel. "Veían llegar un autobús con material de rodaje y se pensaban que nosotros éramos Brad y Angelina".

El equipo aprovechó la confusión para pasar un rato divertido: "Cada día poníamos a uno del equipo una chaqueta por encima y gritábamos: 'Brad, Brad, corre al hotel'. Entonces, todos los fotógrafos venían detrás haciendo fotos al tapado. Un día salió en el periódico una de esas fotos, como si fuera la llegada de Brad Pitt". Pura imaginación, porque como confiesa Polo, nunca le llegaron a ver.

En Perú, además de parecer que tienen un DJ en la habitación, han vivido algún que otro susto. Lo que era un tranquilo paseo por la ciudad de Juliaca de una parte del equipo se convirtió en un apresurado regreso al hotel después de oír unos cuentos disparos lo suficientemente cerca como para sentir escalofríos.

Este gusto por irse lo más lejos posible de España sugiera una inevitable pregunta: ¿Tanto dinero tienen?

- Es la impresión que puede dar, pero es una colaboración entre una ONG (Intervida en Guatemala e India y Global Humanitaria en Perú) y el productor. Nosotros solos no podíamos plantearnos un viaje de estas características. Hay un intercambio, la ONG se beneficia a nivel de imagen y publicidad y ellos nos ayudan a sufragar algunos gastos a nivel de logística, responde Polo.

Después de tanto viaje, trasladando una media de una 30 bultos en cada uno de ellos, su experiencia sirve para derribar temores a la hora de viajar: nunca les han perdido una maleta. Eso sí, algún que otro apaño han tenido que hacer en la aduana para no tener problemas a la hora de meter todo el equipo en el país de destino. ¿No podemos arreglarlo de otra manera? Es la pregunta mágica.

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