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La Hermandad de Donantes baraja tres alternativas para las extracciones

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Las inminentes obras en la sede de Cruz Roja les obligan a habilitar otro espacio «de modo temporal»

MARÍA ÁNGELES CRESPO

MIRANDA DE EBRO.

 

La buena sintonía entre Cruz Roja y la Hermandad de Donantes de Sangre se mantiene, pero las circunstancias mandan y estos van a tener que abandonar de modo temporal los locales de la asamblea local que la ONG les cede los dos primeros jueves y el último domingo de cada mes para realizar allí las jornadas de extracción.

Las instalaciones de la Cruz Roja deben acomodarse a los nuevos tiempos y en las dependencias van a acometerse de modo inmediato obras de rehabilitación y adecuación a las nuevas normativas de accesibilidad. Así las cosas, los servicios que ofrecen a otras asociaciones, como es el caso de la Hermandad de Donantes, quedarán en suspenso mientras se lleven a cabo los trabajos que servirán para que la Cruz Roja mirandesa disponga de unas dependencias más funcionales.

Para los donantes que, además, disponen en el edificio de un espacio destinado a despacho y en el que realizan las diferentes gestiones relacionadas con su labor, estas obras son «un pequeño inconveniente, lógico», argumenta su delegado en Miranda, Amador García.

Hace ya algún tiempo que conocían la intención de los responsables de Cruz Roja de acometer las obras y llevan ya algún tiempo «trabajando para buscar una solución para este inminente futuro. «Estamos barajando distintas posibilidades, pero lo cierto es que todavía no lo tenemos muy claro»; aun así, el máximo responsable de la Hermandad de Donantes en Miranda cree que «durante la próxima semana, o a lo sumo en quince días», podrán ya hacer público el lugar concreto en el que se realizarán las extracciones habituales».

En este momento puede hablarse de la existencia de una terna pues en sus conversaciones con las instituciones se han puesto sobre la mesa lugares como «la Casa de Cultura, y también se nos ha hecho referencia a la posibilidad de disponer del espacio que hasta hace poco ocupaba la Tesorería de la Seguridad Social». A estas dos propuestas cabe unir también otro espacio que está intimamente ligado con la sanidad. Según apuntó el alcalde, Fernando Campo, cabría la posibilidad de hacer gestiones para que se les cediera «el lugar que en el ambulatorio se destinaba a urgencias; servicio que ahora ya no se presta ahí».

Un lugar que para García podría ser también «muy adecuado». Cualquiera de ellos sería bien aceptado porque los tres tienen en común algo que para la Hermandad es fundamental. «Son lugares muy céntricos y que evitan incomodidades a los donantes habituales. Y, quienes no lo son, pues pueden encontrarse con que se está haciendo una jornada de extracción y a lo mejor se animan», apunta García.

Facilitar el acceso es una de las preocupaciones que siempre han rondado por la mente de los socios de la Hermandad. Y por eso, tras agradecer el ofrecimiento, Amador García descartó la opción que se les planteó desde la Junta en Miranda. «Nos hablaron de la posibilidad de cedernos algún local en la zona de la parte vieja, y les dimos las gracias, pero les dijimos que si podemos disponer de un lugar que pille más a mano a todos los donantes, sería mucho mejor».

Parece que no tendrán dificultades para poder encontrar algún espacio idóneo para esta actividad tan específica, pero si algo se torciera García tiene claro que la solución sería la de «volver momentáneamente al hospital».

Buen comienzo

Año tras año el objetivo de los donantes mirandeses, con Amador García a la cabeza, es el de conseguir que se incremente el número de donaciones; y más todavía este año si se tiene en cuenta que en el último, en 2009, la cosa «no fue muy bien». Si se hiciera referencia a las cifras concretas, la aspiración será la de lograr un incremento de «más o menos un 20%, para que pudiéramos acabar entorno a las 1.400 donaciones; eso no estaría nada mal».

Y la esperanza no se pierde, sobre todo porque en lo que llevamos de 2010 se ha apreciado un notable aumento de asistencia de mirandeses a las jornadas de extracciones. De hecho en el mes de enero se produjeron 96 y en el recién finalizado febrero se superaron bastante. Se llevaron a cabo 119.

García se siente optimista, pero también apunta que contar ahora con estos datos no significa necesariamente que la situación se va a mantener así en el tiempo. «Por experiencia sabemos que los números bailan y que todo es cuestión de rachas».

Al margen de las tres jornadas mensuales, desde la Hermandad se planifican otras extraordinarias. Algunas ya están previstas y de la que esperan mucho es de la que se llevará a cabo el 3 de julio. «Será el día de la concentración de motos y el autobús estará por la mañana y por la tarde; confiamos en que salga bien».

 

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