Imprimir

Decenas de melillenses acompañan a Bouchti en su protesta ante Delegación

on . . Visitas: 511


La lluvia que cayó ayer durante toda la mañana no evitó a Hicham Bouchti celebrar una protesta a las puertas de la Delegación del Gobierno en un intento de frenar su inminente expulsión de territorio español. Así, el inmigrante marroquí residente en el CETI, se instaló a las 12:00 horas en la Plaza de España en compañía de amigos y simpatizantes de su causa en la que podría ser su última protesta al Gobierno.

Bouchti, que comenzó hace un mes una huelga de hambre para evitar su expulsión, ha visto como de un tiempo a esta parte todos sus esfuerzos para quedarse en España han caído en saco roto, ya que tras la negativa a su petición de asilo no parece que haya posibilidades de que no sea devuelto al reino alaoutia.


Le acompañaron en su protesta de ayer los integrantes de las ONGs melillenses Pro Derechos de la Infancia (Prodein) y Pro Derechos Humanos, cuyo máximo dirigente, José Alonso, anunció que han presentado un recurso para intentar frenar la expulsión de Bouchti por motivos de seguridad personal, y que sólo si un juez estima que hay razones para temer por la vida de Bouchti podría retrasarse su expulsión.
“Es como mandarlo al paredón”, añadió horas antes de la concentración el presidente de Prodein, José Palazón, ya que según afirma el propio Bouchti, su relación con las autoridades marroquíes podrían poner su vida en serio peligro, ya que al parecer trabajó para el Ejército y los servicios de espionaje del reino alaouita.


La vida de Bouchti es un calvario desde que denunció a un superior por tráfico de armas con Argelia, ya que asegura que desde ese día las autoridades marroquíes le han perseguido sin descanso. No obstante, y pese a que ha narrado su historia en diversos medios de comunicación españoles, ninguno parece haberle dado crédito, y el propio Gobierno también ha dictaminado que su historia es poco creíble.
Ante dicha situación, Bouchti inició una huelga de hambre hace casi un mes, la cual le ha llevado a perder unos diez kilogramos en apenas 30 días, y ha puesto su estado de salud al límite.


Así, y ante el silencio de las autoridades, habrá que esperar para comprobar si a Bouchti le es permitido permanecer en suelo español o debe regresar a Marruecos, ya que ha vencido el plazo que le dio el Gobierno para que abandonara el país por su propia voluntad.
“Me niego a aceptar que nuestros dirigentes lo devuelvan a las manos de la tiranía”, sentenció Palazón.

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web