Imprimir

«He visto más delitos en la Universidad que entre las bandas de jóvenes latinos»

on . . Visitas: 599


FRANCISCO GÓNGORA Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. | VITORIA.

 

El doctor en Antropología y profesor de la Universidad de Lleida, Carles Freixa, derrumbó ayer todos los mitos que existen sobre las bandas latinas que han venido de la mano de la inmigración sudamericana. Su profundo estudio de este fenómeno y el proyecto 'unidos por el flow' que ha juntado a Ñetas y Latin Kings, las dos pandillas más conocidas, en torno a un programa cultural, fue explicado ayer en el palacio de Villasuso en el marco de una jornada sobre 'Juventud e inmigración'.

- Después de oírle en su conferencia, da la sensación de que ustedes han desactivado en Catalunya el fenómeno de las bandas, han desmontado la leyenda negra.

- Sí, hemos desmontado en parte el imaginario. Cuando se trabaja con grupos sociales como inmigrantes el imaginario es muy importante. Influye en las prácticas reales. Si a un joven le dices: 'eres malo, eres malo', al final se comporta así. En cambio, si le dices: 'quizás no eres tan malo', igual acaba reaccionando en positivo. En este sentido, el trabajo que se ha hecho en Barcelona ha permitido que las imágenes no sean tan unívocas. Tampoco quiere decir que antes eran malos y ahora son buenos. En las bandas, como en cualquier grupo social, en los periodistas o en la Universidad hay gente mejor y peor. Y lo importante es poder trabajar con ellos, como en cualquier colectivo.

- Usted ha sido especialmente duro con un tipo de periodismo que había encontrado un filón.

- No se puede generalizar. Me estoy refiriendo a momentos muy concretos donde sí ha habido el mal periodismo de investigación que es muy manipulador. Se ha pagado dinero a la gente por salir en las cámaras. Se han buscado montajes. Pero tengo que decir que la prensa catalana se ha portado muy bien porque dieron cancha a otras noticias positivas sin dejar de contar los conflictos que no han desaparecido, incluso asesinatos. Pero la imagen unívoca y exagerada del pasado sí se ha eliminado.

- ¿Cree que han cambiado las cosas?

- Ni antes eran tan peligrosos ni ahora son angelitos. Son jóvenes y no tan jóvenes que globalmente considerados no son grupos criminales, pero que a veces se ven inmersos en situaciones delictivas porque viven situaciones de marginación como otros muchos inmigrantes.

- ¿Por qué ha destacado la actuación de los Mossos d'Esquadra?

- Han actuado con inteligencia porque cuando se generalizó el terror a las bandas latinas fue un caso típico de pánico mediático, generado a partir de hechos reales pero tan exagerado por las televisiones privadas y los medios gratuitos, que tuvieron una importancia decisiva. Los Mossos, en vez de hacer caso de toda esa literatura apócrifa tan negativa y tendenciosa que hay en Internet para documentarse, se fueron a investigar al lugar de origen, a Guayaquil. Y en vez de utilizar a la Policía, trabajaron con ONG. En el momento que vieron que no era un problema de delincuencia organizada sino social, que podía tener derivaciones hacia lo criminal si no se actuaba, comenzaron a resolver el problema. Actuaron con nosotros de mediadores para poder hablar con sus líderes.

Actividad clandestina

- ¿Cuál es la situación actual?

- Ha habido un proceso de transformación en asociación cultural y hemos hecho un cedé y un DVD. Hemos tenido un gran impacto internacional. Por otra parte, han ido surgiendo otros grupos que no están por la labor de la visibilidad ni quieren constituirse como asociación legal sino que prefieren una actividad clandestina. Esos son los más problemáticos. Incluso han amenazado a los sectores más dialogantes de los Ñetas y los Latin kings. Ésos grupos son pequeñas bandas de delincuentes.

- Ha llegado a decir que las bandas latinas las creó Reagan en Estados Unidos.

- Es curioso, pero nacieron en California con Reagan de gobernador, que expulsó a los primeros pandilleros del país. Eran ciudadanos norteamericanos de segunda generación que vuelven a los países de donde eran sus padres e implantan ese movimiento. En Europa vienen con la reagrupación familiar.

- Usted los conoce muy bien. Los ha estudiado a fondo. ¿Es razonable tener confianza en ellos?

- Ya digo que no se puede generalizar. Pero la experiencia me dice que se cometen más delitos en la Universidad, por referirme a un colectivo del que se habla poco, que entre las bandas juveniles de latinos.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web