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Vestidos de dignidad y solidaridad

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 497

elmundo

13-08-2012jeVestidos de dignidad y con dignidad. Pese a la crisis; o gracias a ella. Así salen los clientes de la nueva boutique de moda que ha abierto sus puertas en el barrio obrero de Vigo. Tiene la apariencia de una tienda de ropa al uso, pero ofrece precios que, en muchas prendas, no llegarían ni para cubrir el coste de la etiqueta. Es la apuesta de la ONG 'Dignidad' por que dificultades económicas y buen aspecto no estén reñidos.

Haciendo honor a su nombre, esta ONG gallega busca "dar la mayor dignidad posible a la situación que estamos pasando" y su última iniciativa va enfocada a la vestimenta, un campo que en ocasiones puede asociarse con frivolidad, pero que es un producto de primera necesidad para todas las personas y, para muchas, prestarle especial cuidado es clave para preservar su autoestima.

En esta boutique solidaria instalada en la calle Toledo del barrio del Calvario se pueden encontrar desde trajes de bebé a zapatos de hombre, mujer y niño, bolsos y prendas de vestir masculinas y femeninas e, incluso, de fiesta. Las piezas más económicas tienen el precio simbólico de un euro y la más cara es un vestido de fiesta de 30, pero esta cifra es una excepción, la mayoría del género está a dos, tres o, como mucho, diez euros.

'Rompe con la idea del ropero social tradicional'

La ropa es, en su mayoría, de segunda mano, pero también piezas sin estrenar que les donan tanto particulares como grandes marcas. Toda reúne las máximas condiciones de calidad y, antes de ponerla a la venta, la someten a un proceso de esterilización, planchado y etiquetado para que quien acuda a la tienda la encuentre en las mismas condiciones que en un comercio tradicional.

Jesús Aguayo es el representante legal de la entidad en Vigo y explica que esta tienda "rompe con la idea del ropero social tradicional" porque "nos dirigimos a personas que ya están pasando una situación difícil y es penoso que las castigues con ir a determinados sitios en los que se ven estigmatizados".

La tienda está abierta al público en general, pero los beneficiarios a los que se dirige de forma específica son familias que con el impacto de la crisis económica han visto reducido drásticamente su poder adquisitivo y sobreviven con menos del salario mínimo o a base de ayudas sociales.

Personas que vivían de forma holgada y ahora ven reducidos sus ingresos a 150 o 200 euros, para quienes renunciar a ir bien vestidos supone renunciar a parte de su dignidad personal. Esta ONG cree que si estas personas pagan un precio simbólico se sienten dignificados, pero si se presenta en las instalaciones alguien que no tiene recursos para pagar nada, "se le da la ropa y se va vestido. Y bien vestido".

Cambio de hábitos

Es, pues, una tienda "pensada para aquellas personas que ya no pueden ir a la boutique". Es el caso de Celia Pereira, una madre soltera con tres hijos para la que este local le "viene muy bien para la economía familiar". Mientras se prueba unas sandalias que le costarán ocho euros explica el porqué de acudir a 'Dignidad'.

"En los tiempos que corren, vas a comprar unos zapatos a otra tienda y te cuestan 40 o 50 euros y aquí por 20 euros me llevo unos para mí y otros para mis hijos y nos podemos cambiar y poner cucos", relata, al tiempo que elogia que "no es el típico rastro en que está todo tirado, aquí está todo muy bien colocado". Es una auténtica boutique.

María Dolores Pérez es una de las personas altruistas que hace posible que este proyecto siga adelante. Acude a la tienda con una bolsa cargada de ropa. "Un traje, una chaqueta, una falda, unas zapatillas de casa, unos zapatos, un bolso, todo muy bueno y que ya no utilizaba". Lo lleva porque "a ver si puedo ayudar porque esto está muy achuchado" y, de paso, antes de irse para casa, se da una vuelta por las estanterías y acaba comprando una falda y una blusa. Eso sí, ella paga un poco más.

La unidad de valor, cinco céntimos

Clientas como ellas son las que ayudan a "cubrir las necesidades de la tienda porque tenemos que pagar un alquiler y nóminas", explica Jesús Aguayo. Estos donantes y clientes excepcionales son los que permiten que de la tienda también salgan bien vestidas "personas para las que la unidad de valor son cinco céntimos".

"Son gente que cobra 140 euros y para ellos cinco céntimos son lo mismo que para ti un euro", describe de forma didáctica la situación económica de la mayoría de su clientela, "están viviendo en este país, pero en una realidad distinta". Además, unos y otros clientes se cruzan por los pasillos de la tienda sin reconocerse. Este es otro de sus valores, "los que realmente lo necesitan pasan desapercibidos, que es de lo que se trata, que vengan con toda la dignidad".

'Cambio la pizarra por la plancha'

Otro de los sustentos de esta iniciativa es el personal voluntario que sirve de refuerzo a la persona que ha contratado la ONG para atender la tienda. Mercedes García es una profesora de inglés que este verano "he cambiado la pizarra por la plancha". En su casa no le pasa nunca el hierro a su ropa, pero tres días a la semana de estas vacaciones los dedica a preparar la ropa que se entrega anónimamente para ponerla en las perchas.

Ella no le da mayor valor a su aportación, "es una forma de pasar el verano, es sacar unas horas de tu tiempo de ocio y ayudas a los demás", pero sin su colaboración 'Dignidad' no iría adelante. Ella cree firmemente en el proyecto. Tras pasar largas temporadas en Londres y conocer la cultura británica de las tiendas de segunda mano cree que es hora de que en España "se nos saque esa idea de la cabeza de que la ropa usada es una porquería, se puede reciclar y ayudar a quien lo necesita".

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