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El campeón de la adversidad

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Mikel Garmendia, un donostiarra de 36 años residente en Errenteria y actor de doblaje en la vida civil, es la nueva estrella guipuzcoana del deporte adaptado. Garmendia, que comenzó en esta modalidad deportiva tras sufrir un accidente de tráfico, ha conseguido, en menos de dos años, hacerse con los campeonatos España de Paratriatlón y de España y Europa de Paraduatlón.

«Siempre me ha gustado el deporte. He hecho un poco de todo, con preferencia por la bicicleta y la natación. Mi primer deporte fue el hockey hielo y además he practicado baloncesto, esquí... La verdad es que siempre he estado en forma».

Garmendia sufrió el accidente cuando tenía veinte años. «Estaba de paquete en una moto, parado en un semáforo y un coche, cuyo conductor venía de una sidrería, nos arrolló. Tuvieron que amputarme la pierna por debajo de la rodilla», recuerda. «Con ese palo te hundes. Tomé el deporte como vía de escape para superar el problema físico». Garmendia es pionero a nivel español como deportista amputado a ese nivel, y por lo tanto ha debido abrir brecha en una actividad de la que no tenía ni siquiera referencias.

El esquí alpino fue su primera toma de contacto con el deporte ya como minusválido. En esa disciplina llegó a ser campeón de España de su categoría, pero «la progresión era muy difícil, además de muy cara», por lo que decidió dar el salto al duatlón y triatlón adaptados.

«Me lo tomé como un reto porque me parecía lo más duro que se podía hacer como deporte», asegura. «Pensé, si hago esto, seré capaz de hacer cualquier cosa». Se hizo fabricar una prótesis para competir y se puso manos a la obra. Ahora compagina la carrera a pie, la bici y la natación, dentro de la disciplina del club Atlético San Sebastián, con el baloncesto en silla de ruedas, deporte que practica con el equipo Salto Bera Bera.

«A base de insistir me estoy abriendo camino», reconoce Garmendia, «aunque al principio fue difícil». Sus inicios en el paratriatlón no fueron cómodos. No tenía referentes ni ayudas y se entrenaba sin un criterio muy desarrollado. Actualmente, se encarga de su preparación el triatleta Iñaki Beraza, al que quiere agradecer su implicación, así como a Mikel Eizagirre, de la Federación Guipuzcoana de Deporte Adaptado, a su familia y a Alicia, su chica «porque se lo merecen de verdad».

A la exigencia propia de la actividad deportiva se unen en su caso otros condicionantes que convierten su disciplina en una prueba más difícil todavía. Son los problemas causados por la prótesis. Garmendia explica que «además de la dureza del duatlón o del triatlón, hay que tener en cuenta que el uso de la prótesis provoca lesiones en el muñón. Por muy bien adaptada que esté la prótesis siempre se producen daños en el muñón. La carrera a pie es una sucesión de impactos de la pieza contra la pierna y el muñón sufre mucho».

En esas condiciones, es muy difícil tener continuidad en los entrenamientos, ya que se necesitan periodos de descanso para recuperar la zona afectada por la práctica deportiva. «Menos mal que esos problemas sólo aparecen con la carrera a pie. La bici y la natación no provocan ese tipo de inconvenientes», se consuela Garmendia.

El paraatleta guipuzcoano ha elegido una disciplina que, por lo menos a nivel estatal, no está muy desarrollada. No ocurre lo mismo a nivel europeo y menos todavía a escala mundial. «A nivel de discapacitados, el duatlón y el triatlón están en fase de captación, se trata de un deporte relativamente nuevo. Hay que tener en cuenta que ya de por sí son deportes muy duros, y si encima tienes una discapacidad, lo son todavía más». Garmendia reconoce que «en España y en Europa no somos muchos, pero a nivel mundial ya es otra cosa. En Estados Unidos, por ejemplo, llevan más de quince años desarrollando el duatlón y triatlón para discapacitados».

Garmendia no tiene rivales en la península ni en el continente europeo. «En el Campeonato de Europa quería probarme contra dos austriacos, pero no aparecieron. Estarán preparando otros compromisos». Así que el donostiarra de Errenteria se quedó sin conocer exactamente cuál es su nivel en la competición internacional.

Sus objetivos para esta temporada se centran en los Campeonatos del Mundo de Paraduatlón y Paratriatlón que se disputarán en Edimburgo y Budapest, respectivamente, en el mes de septiembre. Además, va a competir el mes de julio en el Europeo y en agosto en el Campeonato de España de Paratriatlón, así como en las pruebas de la Copa del Mundo que se disputarán en Madrid y en Londres.

«Mi reto es el Campeonato del mundo, donde espero competir contra los mejores», es decir norteamericanos, brasileños y canadienses porque «en Europa, de momento, no hay mucha competencia».

A más largo plazo, Mikel Garmendia espera con ilusión la inclusión del paratriatlón en el programa de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, donde esta especialidad podría estrenarse como deporte de exhibición.

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