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«Hemos de impulsar la integración de personas con discapacidad intelectual»

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Reivindica una discriminación positiva de este colectivo en el ámbito laboral

MIKEL SORO Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. | SAN SEBASTIÁN.

Las personas guipuzcoanas que cuidan y gestionan las entidades dedicadas a los discapacitados han recibido un nuevo espaldarazo estatal tras elegir al donostiarra Juan Cid, de 52 años, nuevo presidente de la Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (Feaps). En Gipuzkoa hay 3.098 personas con discapacidad intelectual. En el congreso celebrado el último fin de semana en Toledo, Cid fue elegido por mayoría absoluta.

- ¿Quién es Juan Cid?

- Soy sobre todo el padre de Guillermo, de 20 años, afectado del trastorno del espectro autista. Es el segundo de mis tres hijos. Es una persona con autismo. Soy donostiarra y vivo en San Sebastián con mi familia, y soy director de comunicación de Caja Laboral Popular. Ahora además, presidente de Feaps desde el día 28 de febrero.

- Uno se involucra porque tiene un hijo, en este caso, con una dispacacidad...

- Sí. Puede ser por esa razón pero cuando conoces todo este ámbito, la fuerza que derrochan las familias y las personas la verdad es que engancha. Llevo dos décadas involucrado, porque me incorporé a la junta de Gautena cuando a los tres años detectamos en mi hijo su síndrome. Conoces cómo se desarrollan estas patologías, otros casos, cómo se desenvuelven y se adaptan las familias, cómo actúan los profesionales, los servicios que se aplican, de educación, centros de día, especiales... Fui presidente de Fevas y ahora de la Confederación Española, tras sustituir a Pedro Serrano. Nuestro ámbito estatal consta de 800 entidades, 235.000 familias y casi 20.000 profesionales además de 7.000 voluntarios.

- ¿Había una lista de candidatos o sólo usted?

- Había otro candidato y los 500 congresistas me votaron por mayoría. Fue llamativo que en ese congreso se llevaran seis ponencias con 33 líneas de trabajo, debate y votación. Han participado más de 7.000 personas con 10.000 propuestas. Incluso de los lugares más remotos del país.

- ¿Cuáles son sus pautas como presidente: más atenciones, subvenciones, integración laboral y social como piden?

- Diversas líneas. Por un lado lo que ha establecido el congreso. La principal sería la integración social de las personas con discapacidad intelectual, que es de pleno derecho. Otra sería promover en Madrid una ley que recoja la vida de esta población. Damos pasos, como la Ley de Autonomía Personal, pero que no se aplica. Queremos reivindicar lo que significa el empleo, lo que significa ahora en un mundo en crisis. Laboralmente la están padeciéndo las personas con discapacidad. El discapacitado es quien más sufre la crisis y el paro. Reivindicamos una discriminación positiva e incrementar el porcentaje del 2% de trabajadores en una empresa mediana y grande. Gureak da ejemplo de las capacidades para trabajar de las personas con discapacidad... y no generan conflictos (risas).

- Usted sucede a otro guipuzcano en Gautena y a un vizcaíno en la Vasca. Es presidente de todos. ¿Es que hay en Gipuzkoa buena cantera de gestores de entidades para personas con discapacidad?

- Me gusta esta pregunta (risas) porque realmente Gipuzkoa, en concreto, ha generado escuela. No es casualidad que el primer gerente de Atzegi, Paulino Azua, sea el de la confederación. Es toda una institución y referencia. O como Alberto Arbide que ha presidido Atzegi y otras y uno de los que llevó a Madrid las primeras reivindicaciones de las personas con discapacidad intelectual y la coordinación de las entidades. Eso ha generado cultura y curiosidad del modelo por conocer cómo lo hemos llevado a cabo. Somos pioneros.

- ¿Los apoyos son suficientes?

- Es una reivindicación constante. La organización política económica y administrativa tiene bastantes diferencias. Quiero que desaparezcan. No es lógico que una persona con discapacidad reciba programas y ayudas diferentes por el hecho de estar en dos comunidades diferentes. Y que el nivel sea el mejor. Además a las familias les cuesta dinero las discapacidades de sus hijos. Añadamos los costes de estabilidad familiar, salud. Avanzamos, pero queda mucho.

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