Imprimir

Melodías musicales adaptadas

on . . Visitas: 745


La Fundación presenta un concierto con temas para ejecutar con una sola mano o con limitaciones en la derecha

Música Abierta promueve composiciones para ser interpretadas por personas con minusvalías

El objetivo vital de Rosa Iglesias, 41 años, licenciada en Medicina y pianista, era hasta hace bien poco que su hijo Pablo, de 11 años -aquejado de una minusvalía que limita los movimientos de su mano derecha- pudiera tocar el piano. Un año después de su creación, admite que la Fundación Música Abierta surgió como respuesta a ese problema personal. «¿Por qué no van a poder sentarse delante de un piano o tocar una guitarra personas con una minusvalía?», inquiere la impulsora de esta iniciativa con sede en Urueña, donde regenta también una tienda de juguetes.

Explica que la razón de ser de la Fundación no es otra que facilitar el acceso a la práctica musical a personas con discapacidad, «creando material y composiciones que puedan ser interpretados musicalmente con una sola mano o con la mano derecha sujeta a movimientos limitados».

La Sala de Cámara del auditorio Miguel Delibes acogió ayer la puesta en escena de esta iniciativa musical con un concierto ofrecido por un grupo de compositores que se han implicado en la idea de crear piezas musicales adaptadas a personas con esa minusvalía. «Son creaciones nuevas, compuestas ex profeso, reunidas en diez cuadernos y elaboradas por nueve compositores», apunta Rosa Iglesias.

Nueve compositores

Al concierto de presentación asistió ayer la consejera de Cultura, María José Salgueiro, y en él se estrenaron las obras compuestas por Enrique Igoa, Santiago Lanchares, Sebastián Mariné, Ricardo Moyano, David del Puerto, Jesús Rueda, Ananda Sukarlan, Polo Vallejo y Edson Zampronha, recogidas todas ellas en los 'Cuadernos de música para disCapacidades' editados por la Fundación Música Abierta.

El concierto corrió a cargo de Ananda Sukarlan (piano), David del Puerto (guitarra), Sergi Giménez Carreras (tenor), Daniel Bolado García (vibráfono) y Carlos Cano Zarza (trompeta). La mayor parte de las partituras de los cuadernos musicales se han compuesto para piano, guitarra y vibráfono.

La Consejería de Cultura ha aportado 60.000 euros al proyecto, lo que ha permitido poner en circulación 17.000 ejemplares de los cuadernos musicales y mil cedés destinados a escuelas de música, conservatorios, bibliotecas y músicos. «Queremos abrir los ojos a los directores de escuelas de música, para que acepten como alumnos a gente con minusvalías», justifica.

Rosa Iglesias recuerda que su hijo Pablo se ha criado en un ambiente impregnado de afición a la música: su hermano Samuel toca la trompeta, su madre es pianista, y algunos amigos estudian en el conservatorio. Pero sus problemas en la motricidad en su mano derecha le llevaron a decantarse por la trompa, pese a que su ilusión era aprender piano. «Él no aspira a tocar en ninguna orquesta importante, pero le encantaría poder disfrutar tocando el piano», arguye su madre.

Ananda Sukarlan, compositor indonesio, participó ayer en el concierto. Es impulsor de la Fundación Yayasan Musik Sastra, que en su país tiene como fin poner la formación musical al alcance de los niños desfavorecidos. «Nos hermana con Música Abierta el objetivo de llevar la música a quienes no tienen acceso a ella», apunta.

 

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web