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Restricciones a la hora de votar

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cajaLa etnia musulmana mandinga de Liberia denuncia que no los dejaron registrarse para votar en los comicios presidenciales y parlamentarios de este martes 11.

Cuando Sekou Camara se fue a registrar en enero, los funcionarios de la Comisión Nacional Electoral (CNE) lo acusaron de ser guineano por la ortografía de su apellido, que en este país se escribe con "k", Kamara y en Guinea con "c".

"Cuando terminé de deletrear ni apellido me dijeron que era de Guinea", relató Camara, musulmán de la etnia mandinga del condado de Bong.

Camara vivió en Guinea varios de los 14 años que duró la guerra civil de Liberia que terminó en 2003, pero nunca se naturalizó y mantuvo su ciudadanía. "Soy liberiano, no guineano", aseguró.

La Ley de Reforma Electoral de 2004 dispuso que los funcionarios tomaran todas las medidas para facilitar el registro de ciudadanos que tuvieron que irse del país a causa de la guerra. Pero la norma solo rigió para las elecciones de 2005.

En 2010, los votantes pudieron registrarse con distintos documentos: pasaporte, certificado de nacimiento o una vieja tarjeta de votación. Si no tenían ninguno, debían presentar un testimonio bajo juramento de otros dos ciudadanos del padrón electoral o de un líder tradicional.

Mohammad Karnay, un mandinga de 29 años, tuvo una experiencia similar a la de Camara.

Cuando Karnay, originario de la ciudad de Ganta, en el condado de Nimba, en la frontera con Guinea, se fue a registrar, los funcionarios observaron su acento. Los mandingas prefieren comunicarse en su dialecto y no suelen hablar inglés liberiano, salpicado de jerga local.

"Me dijeron que llevara documentos o a alguien que me identificara como ciudadano liberiano", indicó Karnay. "Como mis papeles fueron destruidos durante la guerra, llevé a mi tío, Lassan Karnay, quien testificó que era liberiano nacido en el condado de Lofa. Pero tampoco me registraron", añadió.

Numerosos mandingas no pudieron registrarse este año por motivos dudosos, indicó Korkesi Jabateh, líder del condado de Nimba. Pero es difícil tener cifras exactas porque la gente no suele denunciar la situación.

En un informe publicado en agosto, el Grupo Internacional de Crisis (ICG, por sus siglas en inglés), pidió a funcionarios liberianos que atendieran las denuncias.

"El gobierno y la Comisión Nacional Electoral deben hablar con líderes musulmanes para calmar las tensiones que surgen cuando los funcionarios no dejan registrarse a personas con apellido musulmán por ser mandingas, y por lo tanto no liberianos", reza el documento.

"La comunidad musulmana, en especial los jóvenes, están cada vez más molestos por la recurrente discriminación 'institucionalizada'", añadió.

El proceso se desarrolló sin complicaciones, según funcionarios de la CNE, quienes añadieron que descubrieron extranjeros tratando de registrarse para votar.

"Hay ciertas partes fronterizas de Liberia donde suelen haber problemas", reconoció Samuel Cole, director de educación cívica de la Comisión.

Las prácticas de verificación de la CNE "no apuntan a ninguna tribu en particular", remarcó. "Hasta donde sé, no hay ningún grupo étnico que se sienta marginado", indicó.

"Hago lo posible porque el origen étnico no perturbe el registro de votantes", señaló Cole, quien dijo que no cree que la Comisión vaya a actuar de acuerdo con las recomendaciones del ICG respecto de hablar con los mandingas.

Los funcionarios de la CNE tienen dificultades para registrar a los miembros de esa etnia porque los liberianos son muy parecidos a los de Guinea, señaló Princeton Monmia, de la Comisión en Saniquellie, capital de Nimba.

En cambio, los gios y manos de Liberia son diferentes a los de Guinea, en gran parte porque hablan inglés liberiano.

"Hay mandingas en Liberia y en Guinea", señaló Monmia. "Para registrarlos tenemos que estar seguros", arguyó.

Funcionarios de la CNE trabajan con colegas de inmigración para asegurarse que no haya mandingas que crucen la frontera.

"No hablo mandinga", señaló, y añadió que tampoco tenía personal que lo hablara durante el proceso de registro de votación, lo que dificultó la tarea.

Si los mandigas no tienen documentos que prueben que nacieron en Liberia, se les pide que lleven familiares, amigos o vecinos que den fe de su ciudadanía, explicó. Si son de otro condado y no pueden traer a nadie, entonces son entrevistados por funcionarios de inmigración.

Las preguntas no son estándares, varían según el caso, indicó Monmia. "Usamos varias opciones para aclarar los hechos", indicó.

Los funcionarios hicieron su trabajo "a la perfección", arguyó. "Las personas que no fueron registradas es porque no eran liberianas. Fueron rechazadas porque no pudieron responder las preguntas", añadió. (ips)

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