Imprimir

Mal momento para la cooperación

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 559

diariodeleon

Las ONG están sufriendo en sus carnes los efectos devastadores de la recesión, sobre09-04-2012e1 todo aquellas cuya financiación depende en un mayor porcentaje de las administraciones públicas y las empresas. Por el contrario, las que centran su recaudación en las aportaciones voluntarias están capeando mejor el temporal, aunque el descenso en las cuentas de las organizaciones es generalizado.

Varias son las vías de las ONG para obtener recursos. La primera de ellas es la aportación de las instituciones públicas. La partida en los Presupuestos del Estado destinada a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) sufrirá en 2012 un recorte de casi 1.400 millones –se destinará un 47% menos con respecto al ejercicio anterior–. La AOD, tras sufrir otro tijeretazo de 1.000 millones, ya cerró 2011 representando solo el 0,29 % del PIB, frente al 0,43 % de 2010. En 2004, el recién elegido presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero anunció que en 2012 la ayuda a los países en desarrollo alcanzaría el soñado 0,7% del PIB. La crisis se llevó sus palabras.

En cuanto a las comunidades autónomas la situación se antoja igual o más grave. Cataluña, una de las regiones donde mayor ha sido el recorte, ha pasado a destinar 15 millones a la solidaridad en 2012 por los 45 que dedicaron en 2010, lo que supone casi un 70% menos.

Las empresas

Otra de las fuentes de ingresos para las ONG reside en las empresas, que tampoco están en un momento boyante. Las más grandes, las que forman parte del Ibex35 se encuentran bajo mínimos y las pymes se ven con el agua al cuello ante el impago de las facturas públicas y el desplome del consumo. En lo que respecta a las cajas de ahorros, su reestructuración ha privado a las ONG de un importante apoyo.

Así las cosas, el gran sustento de estas organizaciones reside en sus socios. Pese a lo que se pueda pensar, dos de las más importantes ONG que operan en España, Intermon Oxfam y Médicos Sin Fronteras (MSF), no han visto reducido su número de colaboradores en estos últimos años, aunque sí han notado un ligero descenso en el volumen de sus aportaciones.

En el caso de Intermon, que cuenta con cerca de 240.000 socios, el 66% de sus ingresos es de carácter privado y el 34% restante proviene del sector público. Pese a mantener todos sus proyectos en activo, las estrecheces económicas se han dejado notar en la ONG. El año pasado tuvo que aplicar un ajuste de plantilla que se saldó con la salida de más de 60 trabajadores.

Médicos Sin Fronteras se ha visto menos afectado por la crisis al basar su financiación en un 90% de colaboración privada. A día de hoy tiene aproximadamente 290.000 socios regulares, y el número ha seguido aumentando en los últimos años, lo que supone «muy buenas noticias». «Apostamos desde un principio por este modo de financiación y es por eso por lo que hasta ahora no estamos sufriendo los problemas que conlleva el momento económico», apunta Anna Pinneda, directora de Captación de Fondos.

El último tijeretazo en los Presupuestos a la ayuda al desarrollo pondrá en aprietos a muchas organizaciones solidarias, en especial a las más pequeñas.

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y para ofrecerle contenidos más interesantes. Para obtener más información sobre las cookies y cómo eliminarlas, consulte nuestra Política de Privacidad.

Sí, acepto cookies de esta web