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La fisura volcánica de El Hierro se acerca lentamente a tierra

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elpais

05-11-2011"Las bocas de la emisión de La Restinga se han ido acercando a tierra". La descripción de la evolución del proceso que comenzó el pasado 10 de octubre, hecha por la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en El Hierro, María José Blanco, puede no parecerlo, pero es parte del último intento de las autoridades para tranquilizar a la población. Los gobernantes han decidido transmitir toda la información disponible, dijo anoche el director de Seguridad y Energía del Cabildo, José Manuel Santana, para evitar situaciones como la del jueves, cuando el rumor de que se iba a desalojar a la población ocasionó un éxodo que algunos vecinos calculan que implicó al 50% de la población.

Para ahondar en que la situación no suponía más peligro que hace un mes, cuando comenzó la crisis, se organizó una auténtica clase de vulcanología para la población en una plaza. "Ha ocurrido lo que esperábamos. Se trata de una erupción fisural a 1.800 metros de la costa" cuyas emisiones cambian a lo largo de la falla, dijo Blanco. "Con la profundidad que tiene la erupción no hay ningún peligro para la población", insistió. Y si el avance siguiera -siempre a un ritmo incierto que las últimas medidas del buque Ramón Margalef, efectuadas ayer, podrán ayudar a delimitar- la vigilancia que se mantiene durante las 24 horas del día permitiría avisar con tiempo a la población de cualquier posible peligro.

Lo malo, dijo Blanco ante la pregunta del alcalde de El Pinar, José Manuel Padrón, es que no se sabe el tiempo que puede durar el proceso. Este está cada vez más definido. Simplificando, se ha producido un fenómeno en el que los temblores se han desplazado al norte de la isla (el último, según el IGN, a 21 kilómetros de profundidad y magnitud 2,1 frente a Frontera), mientras las emisiones de magma se han quedado al sur, en esa fisura en la que las bocas se abren y se cierran y cuya manifestación fue ayer fotografiada como una sucesión de círculos de espuma alineados al sureste de La Restinga.

Para reforzar la idea de la tranquilidad, Blanco recurrió al argumento supremo: "Si hubiera peligro, no estaríamos aquí", dijo en referencia a ella y a las autoridades que intervinieron, acompañadas por el presidente del Cabildo, Alpidio Armas, y su consejera de Seguridad, María del Carmen Morales.

Lo que todavía no se puede medir es si las palabras han causado el efecto deseado. A la clase de vulcanología acudieron muchos vecinos, pero muchos optaron después por volver a El Pinar, donde tienen segundas o primeras residencias. El alcalde y también su concejal de Seguridad, Jesús Pérez, no le dan demasiada importancia. "Es normal. Aquí, sin buceo ni pesca, no tienen nada que hacer", dijo a EL PAÍS el regidor. "Así que vienen de día a lo que tengan que hacer y se vuelven". Prueba de este tránsito está en la escuela. Los niños no han faltado a clase, ha dicho una maestra. Pero luego, los padres los recogen y se los llevan.

No tan explosivo

La directora del Instituto Geológico Nacional (IGN) en El Hierro, María José Blanco, no dio ayer crédito a los estudios de Domingo Gimeno, de la Universidad de Barcelona, quien afirma que la lava que emite el volcán es altamente explosiva. "Esos estudios no deben hacerse con una muestra puntual que ni siquiera se sabe cómo se ha recogido y que se ha analizado unilateralmente", dijo.

Blanco cree que la manera de actuar del investigador y su forma de hacer públicos los resultados (enviándolos a los medios de comunicación y no al Pevolca, el Plan de Protección Civil por Riesgo Volcánico) son una muestra de una búsqueda de "notoriedad".

En concreto, ella afirma que los estudios que se han hecho de los piroclastos en un centro de Huelva, otro del CSIC en Barcelona, y dos más en EE UU y en el Clermont Ferrand (Francia) indican que lo hallado es un tipo de lava mucho menos explosiva que la riolita que afirmaba el investigador de la Universidad de Barcelona. "Son traquitas, con un menor grado de explosividad". Además, insistió en que a la profundidad en que se están produciendo las emisiones no entrañan peligro.

También se llamó a la calma ayer sobre la calidad del aire: en La Restinga hay una furgoneta que la mide las 24 horas del día, dijo el director de Seguridad y Energía del Cabildo, José Manuel Santana. "Es posible que alguien haya olido a azufre" ayer, cuando el viento sopló del mar a tierra, "pero no había peligro".

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