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Los ojos del Tercer Mundo

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El Centro de Reciclaje de Gafas del Club Leones ha enviado ya más de 150.000 pares a decenas de países subdesarrollados

EVA M. LAHOZ Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Cientos de miles de personas de todo el mundo pueden hoy trabajar, leer o, simplemente, contemplar un paisaje gracias a la labor callada y desinteresada que los voluntarios del Club Leones Alicante Costa Blanca realizan día a día en el Centro de Reciclaje de Gafas Melvin Jones de San Vicente.

Hace tres años decidieron trasladar desde Tarragona hasta el municipio alicantino la central de recogida, selección y envío de gafas de todo tipo y, en este tiempo, han conseguido enviar a decenas de países del Tercer Mundo o en vías de desarrollo cerca de 160.000 gafas, lo que supone que han llegado a sus manos, procedentes de toda España, alrededor de 800.000 pares, ya que descartan entre un 20 y un 30% de las que reciben y de algunas toman sólo o las lentes o la montura para reciclarlas.

El proceso comienza, explica Pedro Bellón, director del centro, con las donaciones. «Todos los clubes de Leones de España recogen gafas donadas por particulares, ópticas o empresas y nos las envían al centro», indica.

Éstas pueden ser nuevas o usadas, incluso aunque estén dañadas, porque siempre se puede aprovechar algún elemento. Las grandes empresas, como Visionlab o Multiópticas, suelen enviarles grandes cantidades de monturas, gafas de sol o graduadas para personas con problemas de presbicia, todas ellas nuevas. «Las tienen en stock y descatalogadas porque han sacado nuevos modelos y ya no las venden. Antes tenían que destruirlas y les suponía un gasto y ahora nos las dan a nosotros y las aprovechamos», señala Antonio Méndez, voluntario del centro.

También han llegado a acuerdos con 6.000 farmacias para que recojan y donen gafas usadas y aprovechan el día de Santa Lucía para realizar colectas en las calles.

Pueden estar graduadas para todo tipo de problemas oculares, aunque las más demandadas son las de graduación media y para patologías comunes. Se admiten también gafas de sol, «que nos reclaman mucho desde países tropicales o con desiertos, para evitar daños por la arena o el sol», apunta el director.

Cuando llegan al centro, voluntarios del club, ayudados por estudiantes de Óptica de la Universidad de Alicante, con la que tienen un convenio, las seleccionan y clasifican y, las que sirven, se lavan en un lavavajillas industrial y se secan, una a una.

Posteriormente, miden la graduación que tienen las lentes. Si es necesario, se cortan las lentes con máquinas específicas para adecuarlas a nuevas monturas, para luego etiquetarlas y almacenarlas por tipos, un trabajo de chinos que realizan entre menos de una veintena de personas, que dedican mucho tiempo e ilusión a esta labor, para ayudar a quienes más lo necesitan.

Cuando completan el proceso de reciclaje, las gafas se envían a países tan diversos como Albania, Bosnia, Sri Lanka, India, Brasil, Argentina, Gambia, Senegal, Marruecos o los campamentos de refugiados saharauis de Argelia.

La forma de hacérselas llegar a la población es a través de la colaboración con ONG que desarrollan campañas en estos lugares. «Nunca trabajamos con gobiernos», indica Bellón.

Lo ideal es que el envío de gafas vaya acompañado de campañas de revisión oftalmológica, para mejorar los resultados, aunque «a veces no se puede y simplemente se las van probando para elegir aquellas con las que ven mejor», explica Emilio Moreno, otro voluntario. En cualquier caso, añade el director, «al menos siempre se consigue mejorar su calidad de vida y, con que cinco de cada mil gafas que enviamos sirvan para eso, ya nos sentiríamos satisfechos».

Para enviarlas han conseguido acuerdos con las principales empresas de mensajería, que les permiten realizar los portes con descuentos importantes.

La financiación de estos envíos corre a cargo de los socios de todos los clubes de Leones de España, que destinan parte de su cuota mensual a esta labor, así como de colectas puntuales y de la organización de actos culturales, como conciertos.

«Nos las vamos apañando, sobre todo desde que el Ayuntamiento nos cedió un segundo local para almacenar las gafas, lo que nos permite realizar más envíos», dice Bellón, que, sin embargo, reconoce que no les vendrían nada mal algunos pares de manos más para hacer frente a todo el trabajo. Cualquier persona interesada en donar o en colaborar, puede contactar con ellos a través del número de teléfono 637 55 11 05 o acudiendo directamente al centro, situado en la calle Espronceda, número 22.

Existen en el mundo 16 centros de reciclaje de gafas como éste organizados por los diferentes clubes de Leones, de los cuales en Europa, además del de San Vicente, sólo hay dos, en Francia e Italia.

 

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