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Contra las drogas, diálogo y comprensión

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9-10-2010_ima1


Aunque se trata de un problema que comienza en la etapa de la adolescencia, es muy  importante que los padres  sienten unas bases orientativas desde que sus hijos son pequeños.

La FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) ha elaborado al respecto un informe titulado «¿Qué les digo?» que pretende ser una guía rápida para facilitar el diálogo entre padres e hijos respecto a las drogas.

En función de la edad del hijo los padres deberán abordar el tema de una u otra forma, ofreciéndoles información clara y concisa cuando ya son adolescentes.                                        

De tres a seis años
Es una etapa en la que los niños responden a estímulos y sienten gran curiosidad por el mundo que les  rodea. Aunque ya saben que fumar o beber alcohol es malo, todavía no están listos para asimilar conceptos más complicados, como las consecuencias que se derivan de su consumo; por ello lo mejor es mostrarles ejemplos. Muchos expertos coinciden en que una de las primeras oportunidades para hablar sobre drogas con los niños es cuando toman medicamentos, informándoles de las indicaciones y precauciones impresas en los prospectos. A estas edades los niños hacen lo que ven en sus mayores, por eso los adultos han de ser coherentes con lo que hacen en su presencia. Todavía no saben qué son las drogas, pero puede que en un momento determinado pregunten por alguna de ellas. Si esto ocurre hay que darles respuestas inmediatas que sean capaces de comprender.

De seis a doce años

Se trata de un periodo en el que el niño es consciente de que las drogas existen y es el mejor momento para  iniciar acciones preventivas. Un apecto básico es el diálogo; los niños están en una edad en la que no basta sólo con prohibir como en la etapa anterior.  Necesitan una explicación. Un porqué  a sus dudas. Es importante conocer los amigos con los que se rodea ya que, como afirma el pediatra Carlos Marina, «junto con la familia y los medios de comunicación, los amigos son un punto clave  en su formación», a lo que añade que los padres deben hacerles llegar el mensaje de que un amigo que ofrece drogas nunca será un buen amigo.

Adolescencia
Es una etapa complicada en la que los menores experimentan grandes cambios físicos y mentales. La rebeldía es una de sus señas de identidad y los amigos un pilar básico en su toma de decisiones. Para Carlos Marina, es vital que los padres actúen en este momento  de la vida de forma clara y concisa. «Los 13 años son la edad clave para hablar de forma explícita sobre las consecuencias nefastas que acarrea el consumo de drogas» asegura. 

Para la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción es muy importante que el adolescente no se sienta presionado por sus padres, siendo la mejor opción el diálogo y la comprensión.

Marina asegura que el triángulo formado por la familia, el colegio y el ocio son claves para prevenir el consumo de drogas en adolescentes. «El ejemplo familiar de padres que ni fuman ni beben es fundamental. De igual modo en la ESO los colegios deben hacer campañas de prevención en las que se explique al adolescente las consecuencias del consumo de estas sustancias».

Según las conclusiones del XVIII Congreso Internacional de la Familia, la estabilidad familiar reduce el consumo de drogas en los menores. Por tanto, se puede llegar a la conclusión de que una familia unida que presta cuidado y atención a sus hijos es  la base del éxito.

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