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Mitos sobre el Cáncer. Campaña de la UICC

Escrito por Dominique Gross on . . Visitas: 593

mitos sobre el cancer

Mito 1. El cáncer es sólo un problema de salud

Hechos: El cáncer constituye un gran obstáculo para el desarrollo, y socava los avances sociales y económicos en todo el mundo.

  • Cerca del 47% de los casos y del 55% de las muertes por cáncer se producen en las regiones menos desarrolladas del planeta.
  • Se prevé que la situación seguirá empeorando: si las tendencias actuales persisten, en 2030 el cáncer se incrementará en un 81% en los países en desarrollo.
  • Hoy en día, los efectos del cáncer en las personas, las comunidades y las poblaciones atentan contra el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.
  • El cáncer es a la vez causa y consecuencia de la pobreza. Los efectos negativos reducen la capacidad de generar ingresos por el alto costo de los tratamientos, y las familias se van hundiendo aún más en la pobreza.
  • Al mismo tiempo, la pobreza y la falta de acceso a la educación y a la atención de salud incrementan los riesgos de contraer cáncer y morir de esta enfermedad.
  • El cáncer pone en riesgo las mejoras en materia de salud de la mujer e igualdad de género. Tan solo dos tipos de cáncer, el de cuello uterino y el de mama, producen más de 750.000 muertes al año, y gran parte de estas muertes tiene lugar en los países en desarrollo.

Mito 2: el cáncer es una enfermedad de los ricos, las personas mayores y los países desarrollados.

Hechos: El cáncer es un tema de alcance mundial y, en los países más pobres, constituye un problema de salud pública cada vez mayor.

  • Hoy en día, el cáncer cobra más muertes en todo el mundo que el VIH/SIDA, la tuberculosis y el paludismo juntos. En 2008, de los 7,6 millones de muertes por cáncer en todo el mundo, más del 55% se produjeron en las regiones menos desarrolladas. Para 2030, se calcula que el 60% o el 70% de los nuevos casos de cáncer por año estarán concentrados en los países en desarrollo.
  • El cáncer del cuello uterino es solo un ejemplo de la carga desproporcionada que debe asumir el mundo en desarrollo. Más del 85% de las 275.000 mujeres que mueren cada año de cáncer del cuello uterino procede de países en desarrollo. Si no se lo controla, para 2030, el cáncer del cuello uterino acabará con la vida de 430.000 mujeres al año, prácticamente todas procedentes de esos países.
  • Existen desigualdades enormes en el acceso al alivio del dolor; más del 99% de las muertes con dolor y sin tratamiento se producen en los países en desarrollo. En 2009, más del 90% del consumo mundial de analgésicos opiáceos estuvo repartido entre Australia, Canadá, Nueva Zelandia, los Estados Unidos de América y algunos países europeos; menos del 10% del total mundial restante fue utilizado por el otro 80% de la población mundial.

 

Mito 3: el cáncer es una sentencia de muerte

Hechos: Los avances en el conocimiento de los riesgos y la prevención, la detección precoz y el tratamiento han revolucionado la gestión del cáncer, logrando mejores resultados para los pacientes.

  • Con pocas excepciones, casi todos los tipos de cáncer en etapa temprana son menos letales y tienen más posibilidades de tratamiento que aquellos en etapas avanzadas.
  • Solo en los Estados Unidos, hay actualmente 12 millones de personas que viven con cáncer.
  • En los países con más de una década de experiencia en programas organizados de detección del cáncer de mama, se ha reducido de manera significativa la mortalidad por este tipo de cáncer. Por ejemplo, en Australia, el programa de detección por mamografía creado en 1991 fue fundamental para lograr una reducción cercana al 30% de la mortalidad por cáncer de mama en las últimas dos décadas.
  • Las tasas de cáncer del cuello uterino en los países más ricos cayeron vertiginosamente con la introducción amplia del Papanicolau, y siguen bajando: las cifras recientes muestran que en algunos países, como el Reino Unido, la mortalidad se redujo en un 50% entre 1990 y 2010.

 

Mito 4: el cáncer es mi destino

Hechos: La prevención es la forma con mejor relación costo-beneficio y la más sostenible para reducir la incidencia mundial del cáncer a largo plazo.

• Las políticas y los programas mundiales, regionales y nacionales que promueven los estilos de vida sanos pueden reducir significativamente el cáncer provocado por factores de riesgo como el alcohol, la dieta malsana o el sedentarismo. Con una dieta más saludable, actividad física, y un peso corporal saludable, se podría prevenir alrededor de un tercio de los tipos de cáncer más comunes.
• Siguiendo las tendencias actuales, se estima que el uso del tabaco podría matar a unos 1.000 millones de personas en el siglo XXI. Es fundamental hacer frente al consumo de tabaco, pues es el responsable del 71% de las muertes por cáncer de pulmón, y de no menos del 22% de todas las muertes por cáncer.
• En los países en desarrollo, la situación va más allá de un cambio de conducta, pues muchos países enfrentan una “doble carga “ de exposición: la más común es la ocasionada por las infecciones que causan el cáncer. Se estima que las infecciones crónicas producen el 16% de todos los tipos de cáncer en el mundo, y esta cifra se eleva a casi el 23% en los países en desarrollo. Algunas de las formas más comunes de cáncer, como el cáncer de hígado, el de cuello uterino y el de estómago, están asociadas al virus de la hepatitis B, el virus del papiloma humano, y la bacteria Helicobacter pylori. Por esta razón, la introducción de vacunas seguras, eficaces y asequibles debe formar parte de los planes nacionales de control del cáncer.
• La exposición a una amplia gama de factores ambientales que producen cáncer en nuestra vida personal y profesional, en particular la exposición a la contaminación ambiental interior, a la radiación y a la luz solar, son también causas prevenibles de cáncer.

 

Campaña de la Union for International Cancer Control (UICC)

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