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Mujer, reclusa y drogodependiente

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 552

25-09-2012jeA

El 8% de la población reclusa española es femenina. Según los últimos datos, 5.788 mujeres cumplen penas de prisión en las cárceles de nuestro país. De ellas, un 85% consume o ha consumido drogas en algún momento de su vida. Este factor añade una mayor vulnerabilidad a su situación, ya de por sí desprotegida, y al estigma social que supone ser mujer en prisión. Fundación Atenea ha analizado su situación.

24 de septiembre de 2012.- El número de reclusas en España es doce veces menor que el número de reclusos. Unas 5.800 mujeres están en prisión, fundamentalmente por delitos relacionados con tráfico de drogas y robos menores. Según ha podido constatar Fundación Atenea, las mujeres delinquen mayoritariamente por cuestiones relacionadas con la diferencia de género: para mantener a su familia que cuidan sin ayuda, para subsanar unas deudas causadas por el varón o acompañando a una pareja donde él es quien decide y planea el delito y ella es la acompañante. Las mujeres suelen recurrir a la prostitución o a trabajos por debajo de su cualificación antes que delinquir.

El 85% de esas mujeres reclusas consumen o han consumido drogas en algún momento de su vida. Ese consumo está también vinculado a la desigualdad por razón de sexo. Gran parte de las mujeres que consumían antes de ingresar en prisión, vivían situaciones de violencia de género, desigualdad en la pareja... Y las que comienzan en la cárcel suelen hacerlo por la inquietud de no poder ejercer como madres o por el abandono de la familia. La penalización social que viven las reclusas drogodependientes acaba siendo asumida por ellas mismas, que se sienten culpables por no poder desempeñar las funciones que socialmente se le presuponen por ser mujeres, como es el caso de la maternidad.

El consumo de drogas en prisión, por lo general, es menor entre las mujeres. Según datos de la última Encuesta Penitenciaria, las dos sustancias más consumidas por ambos sexos son el cannabis y los hipnosedantes (no prescritos). El alcohol aparece entre las cinco sustancias más consumidas en prisión por mujeres pero por hombres. La heroína sola aparece entre las cinco sustancias más tomadas por ellos, pero no por las mujeres.

También encontramos diferencias entre presas españolas y extranjeras. En el caso de las españolas, está muy vinculada a su situación de desestructuración y de consumo. Cometen pequeños robos para sobrevivir o costearse las sustancias, lo que les supone penas que se van encadenando. Las mujeres extranjeras suelen estar en prisión por tráfico de drogas, como medio para cometer el proyecto migratorio. Es decir, el tráfico de drogas es meramente instrumental.

En el ámbito de prisiones, Fundación Atenea trabaja para reducir los daños derivados del uso de drogas, mejorar la calidad de la atención prestada a las personas con problemas de adicción e incrementar la tasa de personas con problemas relacionados con las drogas que se insertan adecuadamente al contexto social y laboral.

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