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Campaña exige dignidad: derechos humanos para romper el círculo de la pobreza. Amnesty International

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16-01-2012jeA

Un planteamiento para erradicar la pobreza, centrado sólo en el crecimiento económico es insostenible e inútil. La crisis en la que vivimos ha condenado a la pobreza a 100 millones de personas más, demostrando lo frágiles que son los beneficios basados solamente en el crecimiento económico. Con la actual crisis mundial, los países más empobrecidos, especialmente en África, se enfrentan a un descenso de la inversión, el comercio y las ayudas, con efectos devastadores sobre sus poblaciones.

Los abusos contra los derechos humanos causan y perpetúan la pobreza. La relación entre las vulneraciones de derechos y la pobreza es evidente. Las violaciones de derechos humanos pueden generar o agravar la pobreza, y a su vez, vivir en la pobreza significa tener más posibilidades de sufrir violaciones de derechos humanos.

En la pobreza no hay nada de inevitable. En numerosos casos, la pobreza es una consecuencia previsible de legislaciones y prácticas de los Estados, empresas y organismos internacionales.

Promover el acceso sin discriminación a la educación, la salud, el agua y la vivienda, o garantizar la participación y la seguridad, son obligaciones de derechos humanos suscritas por los Estados. Obligaciones extensibles a las empresas y a quienes actúan más allá de sus fronteras, incluidos los organismos multilaterales.

Para los Estados no es opcional garantizar sus derechos a todas las personas, sin discriminación. Es una obligación inmediata e impostergable. Y sin embargo, quienes pertenecen a los sectores más desfavorecidos se enfrentan a múltiples barreras que les impiden acceder a la justicia cuando estos derechos les son negados.

Por ello, la lucha contra la pobreza debe incorporar mecanismos efectivos que garanticen que los Estados y las empresas respondan por las consecuencias negativas de sus actividades.

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por consenso, el 10 de diciembre de 2008, el Protocolo Facultativo al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Este instrumento permitirá a las víctimas de vulneraciones de derechos como la salud, la vivienda o la educación solicitar protección y reparación.

Un hito histórico que permitirá a las personas atrapadas por la pobreza alzar su voz y exigir responsabilidades por los abusos de derechos humanos sufridos.

Con Exige Dignidad, Amnistía Internacional hace campaña para pedir a los Estados que protejan los derechos de los habitantes de asentamientos precarios, que pongan fin a las muertes innecesarias de mujeres por complicaciones en el embarazo y que garanticen que las empresas respetan los derechos de quienes viven en la pobreza.

Para ampliar esta información pinche aqui.

Fuente: Amnesty International

Imagen: hawamer.com

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