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"No se parecerá a ti, no tendrá tus ojos, ni el color de tu pelo, pero sí podrá tener tu sonrisa... Y le querrás más que a un hijo."

Escrito por diagramgen on . . Visitas: 828

14-01-2013ja3

Este fue el lema de una campaña de sensibilización social y fomento de la adopción o acogimiento de niños muy especiales que Mensajeros de la Paz lanzó en 1993. Se trataba de niños con graves enfermedades y/o con deficiencias psíquicas o físicas, niños con los que la vida había sido especialmente dura, niños que por no tener, no habían conocido siquiera el amor de una madre, la protección de un padre, o el cariño de unos hermanos.

Estos niños, huérfanos o en situación de abandono, vivían en instituciones bajo la tutela de las Administraciones o en centros de ONGs, allí estaban atendidos, cuidados en lo físico y en lo afectivo por buenos profesionales, pero condenados de por vida a ir pasando de mano en mano, de turno en turno, de centro en centro. Eran niños que nunca pronunciarían las palabras mámá o papá, que nunca tendrían un hogar que jamás sabrían todo lo que significa pertenecer a una familia. Eran 650 niños y niñas, repartidos por toda España.

Esos 650 niños fueron acogidos o adoptados por familias españolas, y en ellas siguen, felices y llenando de felicidad a las que hoy son sus casas. Incluso, los que se nos fueron al cielo -algunos tenían enfermedades terribles con muy poca esperanza de vida- emprendieron su viaje desde los brazos de una madre. Todos siguen con sus enfermedades y discapacidades, aunque en muchos casos increíblemente paliadas y mejoradas, porque a pesar de que es cierto que necesitaban tratamientos y medicinas, requerían, con más intensidad y frecuencia, el amor, la aceptación, la ternura, y los cuidados de unos padres.

Uno de esos niños es Diana, nuestra Diana, y porque a todos en Mensajeros de la Paz Diana nos ha ido robando un trocito de corazón, aunque Diana es sobre todo y ante todo de Olga y José Antonio, un matrimonio madrileño excepcional, y de sus tres hijos biológicos-sanos y normales- quienes también la quieren más que a una hermana. Diana nació con un corazón débil, escasa vista, malformaciones en el estómago..., cuando la conocieron Olga y José Antonio, se alimentaba con una sonda, no podía caminar, apenas tenía pelo...

Su amor, su lucha, sus cuidados, encuentran la recompensa diaria en los progresos de la niña, en sus sonrisas, en sus caricias, en sus pasos todavía inciertos. Con ellos esta niña ha aprendido a comer, a jugar con los muñecos, a pasear por la calle, a subirse a un columpio, a presumir con un vestido o unos zaparos nuevos y a dar esos besos y abrazos hoy que derrocha con todo aquel en del que percibe un poco de confianza y aceptación. Para esta familia, ha sido "una suerte" poner a Diana en sus vidas; "Es como una roca horrible, que nadie quiere pero al abrirla, te encuentras una joya", explica José Antonio.

La Campaña "Le querrás más que a un hijo" alcanzó una repercusión que nos sorprendió a todos. Los medios de comunicación de toda España se hicieron eco de la iniciativa y siguieron su desarrollo dedicándole infinidad de páginas y espacios, incluso escritores como Cela o Gala mostraron lo mejor de su sensibilidad en bellísimas columnas sobre esos niños tan especiales que buscaban padres... Los teléfonos de Mensajeros de la Paz se colapsaban diariamente. En dos meses recibimos unas 14.000 llamadas telefónicas de peticiones de información acabaron convirtiéndose en 650 acogimientos o adopciones.

Gracias a todos ellos.

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